Multimillonarios entran en conflicto por icónica ‘Casa de los Cerdos’ en Montecito

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Montecito alberga numerosas mansiones extravagantes — basta con mencionar a Ellen DeGeneres o Meghan Markle. Pero incluso en este exclusivo enclave, una vivienda tiene a los vecinos indignados, y no precisamente de alegría. Los residentes la conocen como la ‘Casa de los Cerdos’, un apodo que describe a la perfección su peculiaridad.

Aproximadamente 6.000 figuras de cerdos invaden la propiedad. Observan, sonríen y exigen atención. En el exterior, una parrilla con forma de cerdo y una figura de cerdo chef custodian el lugar. En el interior, la obsesión se intensifica: estantes, gabinetes e incluso el baño están repletos de objetos con temática porcina.

Es una invasión total, y los vecinos ya están hartos. Algunos se han quejado abiertamente, cuestionando a la propietaria, Nikki Grosso, sobre la necesidad de mantener semejante exhibición. Otros han tomado medidas más drásticas: según SFGate, han robado piezas directamente de la propiedad. Sin embargo, Grosso se mantiene firme.

Todo comenzó hace décadas con un simple regalo: una figura de cerdo para su esposo, un oficial de policía. Ese gesto desencadenó una obsesión de cincuenta años. Un cerdo se multiplicó en cientos, y luego en miles. Amigos, viajes, anticuarios y paradas fortuitas contribuyeron a expandir la colección.

Tras la muerte de su marido, la colección se convirtió en un sentido homenaje. Cada cerdo guarda una historia; cada hocico preserva un recuerdo.

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El espectáculo es imposible de ignorar. Turistas frenan sus autos, las cámaras disparan y los autobuses turísticos circulan a paso lento. En una comunidad obsesionada con la perfección y el lujo discreto, esta casa destaca como un desafío en forma de porcelana.

No obstante, el cambio se avecina. Grosso planea vender la propiedad en el próximo año, y con la venta, los cerdos también desaparecerán — probablemente subastados en línea, pieza por pieza.

Hasta entonces, la Casa de los Cerdos mantiene su reinado. Ruidosa, excéntrica y desafiante, es un recordatorio de que incluso en Montecito hay espacio para un poco de caos… y una gran cantidad de cerdos.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**