Audi ha decidido sorprender ya en la primera jornada del test de Bahréin. Tras mostrar en la presentación celebrada en Berlín y en el Shakedown de Barcelona un monoplaza muy tradicional, el equipo de los cuatro aros quiere dejar huella en la Fórmula 1.
Gabriel Bortoleto, Audi F1 Team
Foto de: Joe Portlock / LAT Images vía Getty Images
Gabriel Bortoleto se puso al volante de un R26 completamente revolucionado en el diseño de los laterales, con una interpretación inédita de los flancos, por lo que el coche plateado, diseñado por James Key, abre un nuevo concepto aerodinámico en estos monoplazas más ágiles, despertando la curiosidad de los técnicos del paddock.
La boca de aire de los radiadores no es horizontal y ancha, sino que se ha vuelto estrecha y vertical, adherida al chasis. La toma de alimentación de la unidad de potencia de Audi está situada donde comienza el habitáculo, pero lo que sorprende es el espacio vacío en el exterior, gracias al desplazamiento del cono antichoque lo más atrás que permite el reglamento (se aprecia un ligero saliente en el diseño del pontón, detrás del retrovisor).
En Hinwil han tomado una decisión muy valiente, que libera el flujo de aire destinado al tren trasero y tiende a empujar las turbulencias de la estela sucia de la rueda delantera hacia el exterior de la rueda trasera, para aumentar el caudal de aire limpio en el difusor.
Aquí está el Audi R26 que se vio en Barcelona con formas muy tradicionales.
Foto de: Audi
En la parte superior de la panza del concepto ‘sin pontones’, que va mucho más allá de la ejecución del Mercedes W13 en 2022, al comienzo de la era del efecto suelo, se observa un canal con la excavación contenida, que tiene la tarea de alimentar el tren trasero.
Es fácil pensar que el diseño de esta innovadora configuración ha sido posible gracias a la adopción de radiadores perfilados y a la inserción de parte de la masa radiante sobre el motor de 6 cilindros, de modo que se consigue un perfil muy sinuoso de los laterales, lo que objetivamente supone un concepto inédito para la F1.
Ferrari 640 de 1989 con las bocas verticales
Foto de: Art & Revs
Si queremos encontrar un concepto de coche del pasado con las bocas verticales, podríamos recordar el Ferrari 640 de John Barnard de 1989, que se adelantó a los conceptos de Audi.
Ivan Capelli, Ferrari F92A
Foto de: Ercole Colombo
También el Ferrari F92A de 1992 llevó al extremo ciertos conceptos, pero buscando soluciones aerodinámicas completamente diferentes, gracias a la adopción de un doble fondo que no había funcionado según las expectativas de Jean Claude Migeot.
Con el R26, en cambio, se atreven con soluciones muy valientes, que dan una idea de la ambición con la que Audi quiere hacerse un hueco en el Gran Circo. Mattia Binotto, jefe del programa de Audi F1, ha admitido que la marca teutona necesitará tiempo antes de aspirar a las victorias y al título mundial, pero no hay duda de que han encontrado rápidamente una forma eficaz de llamar la atención.
Bortoleto, Audi R26, con los dos actuadores aerodinámicos móviles en el alerón delantero
Foto de: Joe Portlock / LAT Images vía Getty Images
La imagen que publicamos, además, nos muestra que en el alerón delantero han aparecido dos actuadores aerodinámicos móviles, explorando los conceptos en los que habían indagado los aerodinamistas de Racing Bulls en el VCARB03.
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