
Había muchísima expectación por ver cómo sería la primera salida de la nueva era de la Fórmula 1. El Gran Premio de Australia 2026 no solo inauguraba una temporada con coches completamente distintos por el cambio reglamentario, sino también un procedimiento de salida inédito que había generado dudas durante toda la pretemporada.
Los nuevos monoplazas introducen un ‘pre-start’ antes de que se apaguen los semáforos: unos segundos con una luz azul en los que los pilotos deben preparar el motor y el turbo antes de lanzar el coche. En los test invernales se vieron numerosos problemas para completar correctamente ese proceso, con coches incapaces de arrancar con normalidad. Por ello, el temor a que alguien se quedara parado en la parrilla estaba muy presente en Melbourne.
Y, en parte, ese miedo estuvo cerca de hacerse realidad.
Vídeo: así fue la primera salida de 2026, la nueva era de la F1
Cuando se apagaron las luces, el Racing Bulls de Liam Lawson tuvo una arrancada muy complicada. El coche patinó en exceso y prácticamente se quedó clavado durante unos instantes, obligando al Alpine de Pierre Gasly a reaccionar con rapidez para esquivarlo y evitar un posible accidente en plena recta principal. El susto quedó ahí, aunque evidenció que el nuevo procedimiento de salida sigue siendo delicado.
Ferrari confirma su ventaja en las salidas
Mientras algunos luchaban por controlar el patinaje, Ferrari confirmó lo que ya se había insinuado en los test: su unidad de potencia parece tener una ventaja clara en el momento de arrancar.
La demostración más espectacular llegó de la mano de Charles Leclerc. El monegasco partía desde la cuarta posición, por detrás del Red Bull de Isaac Hadjar y de los dos Mercedes, pero protagonizó una salida antológica. Con una aceleración fulgurante, se lanzó por el interior en la primera frenada y superó a todos sus rivales para colocarse líder antes de completar el primer sector.
En cuestión de segundos, Leclerc había pasado de cuarto a primero.
Ferrari no se quedó ahí. Lewis Hamilton, que arrancaba séptimo, también aprovechó el gran comportamiento del coche italiano en la salida para escalar posiciones rápidamente y situarse tercero, completando un inicio de carrera espectacular para la escudería de Maranello, que de repente se encontraba con sus dos coches en posiciones de podio.
Salida antológica de Alonso con su Aston Martin
Pero si hubo una sorpresa especialmente positiva en esos primeros metros, esa fue la de Fernando Alonso.
El inicio de temporada de Aston Martin había sido muy complicado. Durante la pretemporada y el fin de semana en Australia, el equipo sufrió numerosos problemas con el nuevo motor Honda, especialmente vibraciones que obligaron a rodar con configuraciones muy conservadoras. Las previsiones eran pesimistas y Alonso salía desde la 17ª posición.
Sin embargo, el asturiano protagonizó una arrancada excelente. Aprovechando que era uno de los pocos pilotos con neumáticos blandos, mientras la mayoría de sus rivales montaban medios, Alonso ganó terreno de inmediato y completó la primera vuelta ya en décima posición, una remontada de siete puestos en apenas unos metros.
Así, la primera salida de la nueva era de la Fórmula 1 dejó varias conclusiones inmediatas: el nuevo procedimiento añade complejidad y riesgo, Ferrari parece tener una ventaja clara en la arrancada y, incluso en un fin de semana complicado, pilotos como Alonso siguen siendo capaces de sacar oro en los primeros metros.
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