
Andrea Kimi Antonelli cerró este viernes su participación en los test de pretemporada de la Fórmula 1 en Bahrein con una mezcla de sensaciones: optimismo por el potencial del Mercedes y cierta frustración por un programa que, en su caso, no ha sido todo lo fluido que le habría gustado. Mientras George Russell tomó el relevo por la tarde, el joven italiano hizo balance de seis días de pruebas en el Golfo –más el shakedown en Barcelona– y lanzó un aviso claro al paddock: nadie está por delante.
“No ha sido el test más sencillo para mí aquí en Bahrein, pero de eso se trata el test”, reconoció el piloto de Mercedes. Antonelli sufrió algunos contratiempos ya en la primera semana con la unidad de potencia del W17 y, en la última jornada, volvió a perder un par de horas clave en pista. En un año en el que el nuevo reglamento ha cambiado por completo el ADN de los monoplazas –especialmente en la gestión de la unidad de potencia y la energía–, cada vuelta cuenta.
Lejos de dramatizar, el italiano prefirió quedarse con la parte constructiva: “Es importante solucionar estos problemas ahora y experimentar estas cosas ahora, para estar bien el resto de la temporada”. Según explicó, el equipo ya ha identificado el origen de los inconvenientes y la solución. “El equipo lo ha estado investigando y ya ha encontrado el problema y la manera de arreglarlo. Esperemos estar bien para Australia”.
Más allá de su programa particular, Antonelli confirmó las buenas sensaciones internas. “El coche ha dado buenas sensaciones. Hemos hecho mucho trabajo de puesta a punto y el coche transmite cosas positivas”. Una declaración que encaja con lo que se ha visto en pista: tandas largas competitivas, fiabilidad sólida y un ritmo constante que ha colocado a Mercedes como uno de los equipos que mejor impresión ha dejado en el conjunto de las dos semanas.
Antonelli predice un top 4 muy apretado
Pero si alguien esperaba que desde Brackley se colgaran la etiqueta de favoritos, el mensaje fue el contrario. Antonelli dibujó un escenario de máxima igualdad en la zona noble. “Los otros equipos top también parecen muy fuertes. Ferrari estuvo muy fuerte esta mañana, McLaren ayer también lo parecía y Red Bull igual. Creo que los cuatro estamos bastante cerca y va a ser una pelea ajustada”.
En el paddock, la sensación es compartida: Ferrari, Red Bull, McLaren y Mercedes han ido repartiéndose los mejores tiempos en distintos momentos de los test. Un día lidera uno, al siguiente otro. A una vuelta, diferencias mínimas. En tandas largas, ritmos que se solapan. Y, como siempre en pretemporada, muchos interrogantes sobre cargas de combustible y mapas motor.
Mercedes puede salir de Bahrein con una sonrisa, pero Antonelli se encargó de poner los pies en el suelo. No ha sido el invierno perfecto en lo personal, aunque sí lo suficientemente sólido como para mirar a Melbourne con confianza. Y, sobre todo, con la convicción de que el 2026 arranca sin un dominador claro. Si algo han dejado estos test, según el joven italiano, es una certeza: el top 4 no solo sigue intacto, sino comprimido. Y cuando cuatro gigantes empiezan tan cerca, la temporada promete ser una batalla al límite desde la primera vuelta en Australia.
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