«¡Son 30.000! Fue y es un genocidio. No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos», sentenció el documento leído este martes en la Plaza de Mayo. Este 24 de marzo, en ocasión del 50 aniversario del último Golpe de Estado militar en … Argentina, decenas de miles de personas se dieron cita en la histórica plaza para reivindicar la memoria y pedir información sobre los restos de los desaparecidos por la dictadura iniciada en 1976. En el acto, que tuvo réplicas en todas las provincias del país, también hubo críticas a las políticas del Gobierno del presidente Javier Milei.
Mantener viva la memoria
Este martes, en una soleada tarde otoñal en Buenos Aires, decenas de miles de argentinos se dieron cita frente a la Casa Rosada con un objetivo común: mantener vivo el recuerdo de la época más oscura de la historia argentina. Medio siglo ha pasado ya de la última dictadura instalada por los militares en Argentina. Sin embargo, al día de hoy muchas personas siguen sin conocer donde se encuentran los restos de sus familiares desaparecidos.
Si bien el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia es oficialmente el 24 –festivo en el país-, desde la noche anterior hubo actividades a lo largo de todo el territorio nacional. Incluso comenzó una vigilia en la Plaza de Mayo a la espera de la multitudinaria manifestación que tendría lugar al día siguiente.
Desde muy temprano en la mañana del martes, la plaza comenzó a llenarse de gente con distintos símbolos y carteles en alusión a la fecha. Además de los pañuelos blancos, en referencia a las Madres de Plaza de Mayo, también se repetían las banderas con la consigna «Nunca más», que apelaban al informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). Uno de los gritos que más se escuchó en la tarde del martes tuvo que ver con los restos de las personas desaparecidas. «Que digan dónde están», exigieron los manifestantes, varios de los cuales caminaban con una foto de alguno de los 30.000 desaparecidos entre sus manos.
Contra el Gobierno
En la antesala de la movilización, el Gobierno argentino difundió un vídeo en el que acusaba al kirchnerismo de promover una «visión sesgada y revanchista» de la última dictadura militar y en el que insistía en el concepto de «memoria completa». Días atrás, la Casa Rosada había anunciado la desclasificación de los archivos vinculados al accionar de los servicios de inteligencia durante esa época.
En la tarde del martes en Plaza de Mayo muchos manifestantes sostenían carteles con críticas al actual Gobierno, considerado por los organismos de defensa de Derechos Humanos como «negacionista». Este discurso se repitió en el acto central que tuvo lugar al fin de la jornada, cuando estos organismos leyeron un documento alusivo a la fecha.
«Hoy hay un Gobierno que no solo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio. Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos», señalaba el texto, además de denunciar que los «hijos y sobrevivientes reciben pensiones mínimas y no tienen obra social».
Pedido de liberación de Cristina Kirchner
Si bien el acto central por el aniversario de la dictadura se llevó a cabo, como es tradición, en la mítica plaza argentina donde décadas atrás un grupo de madres preguntaban por el paradero de sus hijos, algunos manifestantes kirchneristas se dieron cita esta tarde frente al balcón de la casa de la expresidenta Cristina Kirchner.
La ex jefa de Estado, que cumple allí su prisión domiciliaria, salió a saludarlos con un pañuelo en el que se leía la consigna ‘Memoria, verdad y justicia’. Los militantes, que luego se dirigieron a la Plaza para sumarse a la manifestación, asistieron con pancartas en las que pedían «Cristina libre».


