REDACCIÓN.- Las fiestas de Año Nuevo son una de las más esperadas, marcadas por reuniones familiares, música y fuegos artificiales. Sin embargo, mientras muchos disfrutan del ambiente festivo, para perros y otras mascotas esta fecha puede convertirse en un momento de gran estrés y ansiedad debido al ruido de las detonaciones.
Especialistas en salud animal explican que los perros son fuertemente sensibles a los altos sonidos, ya que su sistema auditivo está mucho más desarrollado que el humano. Los fuegos artificiales pueden provocarles miedo, desorientación e incluso reacciones de pánico, llevándolos a intentar huir y aumentando el riesgo de extravíos y accidentes durante las celebraciones.
Aunque disfrutan de la compañía y de ver la casa llena de gente, para muchas mascotas esta época se convierte en una verdadera prueba de nervios. ¿La razón principal? Los fuegos artificiales. Esos estruendos que para nosotros son diversión, para ellos pueden sentirse como una tormenta interminable.
Veterinarios explican que los perros son los más afectados por el ruido, ya que su sistema auditivo es mucho más sensible que el humano. De hecho, pueden percibir los sonidos fuertes hasta 50 veces más intensos, lo que provoca miedo, ansiedad y, en algunos casos, intentos desesperados por huir.
“Los perros que no han aprendido a autocontrolarse reaccionan por instinto: se asustan, corren sin rumbo y no miden consecuencias. Por eso, en estas fechas se reportan muchos perros perdidos”, señala la experta. La buena noticia es que sí se puede ayudar: acostumbrarlos poco a poco a los ruidos y enseñarles que no están en peligro reduce notablemente el estrés.
Ante esta situación, se recomienda preparar un espacio seguro dentro del hogar donde la mascota pueda refugiarse. Un cuarto tranquilo, un baño o una jaula amplia y cómoda pueden ayudar a que el animal se sienta protegido. Mantener un ambiente calmado, con música suave o el televisor encendido, también puede reducir el impacto del ruido exterior.
Los expertos recuerdan que no se deben administrar sedantes sin indicación veterinaria, ni recurrir a prácticas como amarrarlos o mojarles la cabeza para calmarlos, ya que esto puede ser peligroso. Cuidar de las mascotas durante Año Nuevo es parte de una celebración responsable, que permita recibir el nuevo año con bienestar para todos los miembros del hogar, incluidos los de cuatro patas


