Hace exactamente un año, una sencilla publicación en las redes sociales desataba un escándalo sin precedentes en Argentina. El presidente Javier Milei promocionaba con entusiasmo la criptomoneda ‘$LIBRA‘ que, apenas horas más tarde, provocaba pérdidas millonarias a sus inversores, dentro y fuera … del país.
«¡La Argentina Liberal crece! Este proyecto privado se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos. El mundo quiere invertir en Argentina», alentaba el mandatario. Luego, Milei intentó en vano borrar la publicación, pero ya era tarde: muchos de quienes habían seguido su consejo estaban furiosos. Las pérdidas totales de los inversores superan los 200 millones de euros. A partir de ahí se dio inicio a una investigación judicial que sigue su curso, muy lentamente, y preocupa al Gobierno.
La promoción de la inversión digital por parte del presidente fue realizada en la noche del viernes 14 de febrero de 2025 y, desde la madrugada del sábado, ya empezaron a verse las primeras consecuencias. Inversores argentinos y extranjeros desataban su enojo contra el presidente y también economista, quien había promocionado la inversión bajo el nombre «Viva la libertad project».
Un escándalo internacional
El caso tuvo impacto fuera del país, donde cientos de personas exigían una respuesta tras la caída del valor de las acciones. En la prensa argentina, el caso es conocido como el ‘criptogate’. La causa se investiga como presunta estafa piramidal o ‘rug pull’. En caso de estafa, la ley local establece penas de hasta seis años de prisión.
Lo que ocurría en ese momento era solo la punta del iceberg, que comenzó a salir a la luz a medida que avanzaba la investigación, tanto en Argentina como en Estados Unidos. Reuniones en la Casa Rosada, compromisos y hasta un contrato vinculaban al Gobierno con la herramienta creada por un empresario norteamericano.
Además de las denuncias presentadas en el país sudamericano, existe una causa en la ciudad de Nueva York que investiga los extraños movimientos financieros vinculados a la criptomoneda: antes del desplome de $LIBRA, una serie de billeteras virtuales realizaron transferencias millonarias. Según los avances de la investigación, se estima que hubo 44.000 personas afectadas.
Una semana atrás, la prensa argentina se hacía eco de un nuevo hallazgo vinculado al caso: la aparición de un documento confidencial que habría sido firmado por Milei dos semanas antes del lanzamiento oficial de la cibermoneda. El contrato contaba también con la firma de Hayden Davis, el empresario de las criptomonedas vinculado a $LIBRA. El texto data del 29 de enero del año pasado y allí se establece que Davis ofrecería al Gobierno sus servicios de asesoramiento en materia de ‘blockchain’, inteligencia artificial y tecnologías descentralizadas. La importancia de este documento radica en que podría contradecir la versión oficial de un desconocimiento de la herramienta por parte del jefe de Estado.
Estado del caso
En enero, la Justicia dio la orden de acelerar la investigación, además de un aumento de los embargos de los imputados, debido al peso político del caso y las millonarias pérdidas de los inversores que apostaron por $LIBRA. Cabe destacar que los imputados en la causa son los empresarios Mauricio Novelli, Hayden Davis y Manuel Terrones Godoy.
No obstante, en los textos de las denuncias también aparecen mencionados los nombres del presidente argentino, Javier Milei, y su hermana, la secretaria de Presidencia Karina Milei. Ambos están señalados por la promoción de la criptomoneda en las redes sociales.
A un año del estallido de este escándalo, los principales imputados en la causa todavía no han prestado declaración indagatoria. Es por ese motivo que la Justicia ha pedido este año que se acelere el proceso.
En noviembre del año pasado, la comisión investigadora del caso concluyó, tras meses de análisis, que los hechos correspondían a una estafa y había considerado que existió una «colaboración imprescindible del Ejecutivo en la difusión de información privilegiada».


