Tres años después de su introducción por la ‘coalición semáforo’ de Olaf Scholz, la denominada asignación ciudadana ha sido derogada por el Parlamento alemán (Bundestag). Dicha paga era considerada «demasiado cara, demasiado burocrática y demasiado complaciente con quienes se niegan a trabajar», en … palabras del secretario general de la CDU, Carsten Linnemann. Esta ha sido sustituida por una nueva renta básica, que «crea una nueva justicia en el sistema social y, por tanto, también una mayor aceptación».
«Quienes necesiten ayuda la recibirán», ha subrayado Linnemann durante el debate parlamentario, «pero quienes puedan trabajar, y falten repetidamente a citas administrativas, entrevistas de trabajo o no acepten un trabajo razonable, ya no recibirán prestaciones en el futuro». Algo más de la mitad de los beneficiarios de esta herramienta del Estado de bienestar alemán son ciudadanos alemanes. Entre los extranjeros, la mayor proporción, unos 700.000, son ucranianos.
El nuevo concepto de renta básica, con condiciones de acceso más estrictas y que entrará en vigor a partir del próximo 1 de julio, afecta a unos cinco millones de personas. Elimina el periodo de protección de doce meses, excepto en caso de familias con hijos, a las que se seguirá reembolsando hasta 1,5 veces el contrato de alquiler y gastos de calefacción. Cualquiera que viva en un piso demasiado grande o demasiado caro a expensas del Estado tendrá que mudarse en el futuro, debido a la reforma.
La nueva renta básica tendrá mucho más en cuenta los activos en propiedad del beneficiario y los ahorros no podrán superar los 5.000 euros hasta los 30 años de edad, 10.000 hasta los 40, 12.500 hasta los 50 y 20.000 en adelante, cuando hasta ahora el límite general para acceder a la renta básica era 40.000 euros por persona.
Las tarifas estándar permanecen sin cambios. Las personas beneficiarias solteras recibirán 563 euros al mes, cada pareja 506 euros, y los hijos entre 357 y 471 euros, según su edad. Pero las sanciones se endurecen considerablemente. Cualquier beneficiario que falte a citas en el centro de empleo, por ejemplo, verá reducido su ingreso un 30% durante tres meses, al igual que los beneficiarios que abandonen el programa de formación adicional o no soliciten plaza.
Y el beneficiario que falte a un máximo de tres citas en el Jobcenter, la oficina encargada de buscarle un nuevo empleo, perderá completamente su derecho a la renta básica, con la excepción de jóvenes «en situación difícil» y personas que acrediten una enfermedad mental.
«La seguridad básica consiste en conseguir que la gente entre de nuevo en el trabajo», ha defendido ante el pleno del Parlamento alemán el diputado socialdemócrata Jens Peick, para quien la reforma no es un cambio de sistema, sino un «afinamiento». «Si sigues las reglas, nada cambia para ti. Cualquiera que pinte aquí un cuadro de la desaparición del Estado del bienestar es culpable de populismo», ha reprochado las críticas.
«Con esta reforma, ayudamos a las personas que necesitan apoyo de forma socialmente justa y económicamente razonable», ha defendido también la ministra de Trabajo, Bärbel Bas, que se ha felicitado por haber «encontrado buenas soluciones para cuestiones legales y prácticas» que «fortalecerán la responsabilidad personal y la independencia, al tiempo que protegen el sistema social de los abusos».
«No se comprueban los fondos en el extranjero»
Dese la bancada de la oposición, la diputada de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) Gerrit Huy ha criticado, sin embargo, que la reforma «no contempla ninguna comprobación preliminar de fondos en el extranjero, lo que da lugar a fraude». El diputado verde Timon Dzienus ha acusado al Gobierno de coalición del conservador Friedrich Merz con el Partido socialdemócrata (SPD) de «insultar a la población, en este caso a los receptores del dinero ciudadano, con esta basura antisocial», lo que a su juicio demuestra que el Gobierno siente una «desconfianza básica hacia la población».
La presidenta de la Asociación Social Alemana (SoVD), Michaela Engelmeier, lamenta los cambios. «Con la nueva renta básica, el control y las sanciones dominarán, mientras que la promoción de los afectados perderá importancia, especialmente para los buscadores de empleo de mayor edad. Además, cualquiera que diga que no debería afectar a las personas equivocadas está pasando por alto a los 1,8 millones de niños y jóvenes que se ven directamente afectados por cada reducción en las condiciones de la vida cotidiana de sus padres».
«En realidad, el Gobierno federal había acordado en su acuerdo de coalición mantener el nivel de protección social, pero este objetivo no se alcanzará con esta reforma», ha culpado al SPD de estar haciendo concesiones excesivas al socio mayoritario de Gobierno.


