Cuando el internet falla, la primera sospecha casi
siempre recae en la compañía o en el router. Sin embargo, en
algunos casos el problema puede estar mucho más cerca de lo que
imaginas: sobre la encimera de la cocina. El motivo es que el
microondas puede interferir con la señal WiFi, especialmente si tu
red utiliza la banda de 2,4 GHz, ya que ambos funcionan en
frecuencias muy próximas.
Esto no significa que el router esté averiado ni que
hayas perdido la conexión a internet. Lo que ocurre es un fenómeno
conocido como interferencia, en el
que varias señales compiten por el mismo espacio radioeléctrico y
dificultan la transmisión de datos. Como consecuencia, puedes notar
pequeños cortes en la conexión, páginas que tardan más en cargar,
vídeos que se quedan bloqueados o videollamadas con interrupciones
justo mientras el microondas está en funcionamiento.
La banda de 2,4 GHz es el punto de choque
Muchos routers emiten señal en la banda de 2,4
GHz, una frecuencia muy común en casa porque tiene buen
alcance y atraviesa mejor paredes que otras bandas. El problema es
que el microondas calienta los alimentos con ondas alrededor de
2,45 GHz, así que ambos quedan demasiado
cerca.
Aunque el microondas está aislado, no bloquea el ruido al cien
por cien y siempre puede escapar una pequeña parte, sobre todo si
el aparato ya tiene años o si la puerta no cierra bien. Ese ruido
no corta el internet de forma total, pero sí ensucia la señal WiFi
cercana.

Qué señales notarás cuando haya interferencia
La pista más clara aparece cuando enciendes el microondas y, al
mismo tiempo, la conexión empeora. Un vídeo en streaming puede
perder calidad o detenerse unos segundos. También es común que una
videollamada se congele o que la navegación se
vuelva lenta sin razón aparente.
Si juegas en línea, quizá notes más retraso durante esos
minutos. A veces no se cae toda la red, pero sí empeora el
rendimiento en la cocina o en la habitación más próxima. Cuanto más
cerca esté el router, el móvil o el portátil del microondas, más
fácil es notar el efecto.
Cómo saber si el microondas es el culpable de tu mala
conexión
No hace falta tener conocimientos técnicos para salir de dudas.
Lo más útil es fijarte en el momento exacto del fallo. Si la
conexión va bien casi todo el día y empeora cuando alguien calienta
comida, ya tienes una señal bastante clara.
Además, si el problema aparece sobre todo en la cocina o en la
estancia de al lado, el origen probablemente está dentro de casa.
En cambio, si toda la vivienda se queda sin internet durante horas,
es más lógico pensar en otro fallo.
Haz una prueba sencilla en casa
Prueba a reproducir un vídeo o a iniciar una videollamada con el
móvil conectado al WiFi. Primero hazlo con el microondas apagado y
luego repite la prueba mientras está funcionando. Si en ese segundo
momento baja la calidad, aparecen pausas o el audio se corta, hay
muchas posibilidades de que el microondas esté interfiriendo.
La prueba funciona mejor si te colocas cerca de la
cocina. Después, repítela en otra habitación. Si el
impacto se nota mucho menos al alejarte, la relación entre ambos
aparatos es todavía más evidente.
Señales de que el problema no viene del router
Existen detalles que ayudan a separar una interferencia puntual
de un fallo más serio. Si el WiFi se comporta mal solo durante unos
minutos concretos, y coincide con el uso del microondas, no parece
un problema general del servicio. Lo mismo pasa si tus datos
móviles funcionan bien en ese instante, pero la red inalámbrica
no.
Por el contrario, si la conexión falla incluso cuando el
microondas está apagado, o si se corta igual en toda la casa,
entonces conviene mirar otras causas. El router puede estar mal
ubicado, saturado o simplemente viejo. También puede haber
demasiados dispositivos conectados a la misma banda.
Aleja el router y evita ponerlo junto a la cocina
Colocar el router al lado del microondas es una mala idea,
aunque parezca cómodo. Si está en la cocina, junto a superficies
metálicas o pegado a una pared gruesa, la señal lo tiene más
difícil. Moverlo unos metros hacia una zona más centrada de la casa
ya puede marcar diferencia.
También ayuda ponerlo en una posición elevada, sobre un mueble y
no en el suelo. Cuanto más despejado esté el entorno, mejor viajará
la señal. A veces el problema no es el microondas por sí solo, sino
la suma entre interferencia y mala ubicación del router.
Otros aparatos de cocina que también pueden molestar al
WiFi
Existen otros equipos domésticos que pueden añadir ruido a la
red, sobre todo si usan la misma banda de 2,4 GHz o si trabajan muy
cerca del router. Aun así, suelen provocar menos problemas que un
microondas en pleno uso.
En una casa también influyen teléfonos inalámbricos antiguos,
algunos dispositivos inteligentes, altavoces conectados y ciertos
accesorios Bluetooth. Cada uno aporta un poco, y a veces varias
pequeñas interferencias terminan empeorando la experiencia.
Cambiar a 5 GHz, mover el router y revisar
dónde están colocados los equipos suele bastar para notar mejora.
Con esos ajustes, la cocina deja de ser un punto conflictivo y el
WiFi vuelve a comportarse como debe.

Veronica siempre ha tenido una pasión por la escritura desde su
infancia; hija del padre de un médico y madre naturópata, siempre
ha estado inmersa en remedios naturales; se ha convertido en
correctora/editora de libros de medicina y escritora independiente
para blogs que tratan sobre medicina en general o sobre prevención
en particular.
Este
artículo ha sido elaborado con el apoyo de una herramienta de
inteligencia artificial. Posteriormente, ha sido objeto de una
revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un
redactor jefe, garantizando así su exactitud, relevancia y
conformidad con los estándares editoriales. Aurana se esfuerza por
transmitir el conocimiento sobre salud en un lenguaje accesible
para todos. EN NINGÚN CASO la información proporcionada puede
sustituir la opinión de un profesional sanitario.


