#Mundo:Optimista, carismático y católico: así es Andy Burnham, el laborista que podría ser el próximo primer ministro del Reino Unido #FVDigital

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Keir Starmer anunció este lunes que dimitirá como primer ministro británico. Finalmente, el laborista se aparta y todo indica que lo hace para que Andy Burnham, hasta ahora alcalde de Mánchester, asuma el liderazgo del Partido Laborista y del Gobierno del Reino Unido, sin ir a unas elecciones internas en la formación. De este modo, el país tendrá su séptimo primer ministro en diez años, desde el referéndum del Brexit.

Primero por la crisis causada por la aparición de Peter Mandelson en los papeles de Epstein, y luego por la debacle en los comicios locales parciales en Inglaterra y los regionales en Escocia y Gales, el suelo se había abierto a los pies de Starmer. Llovía sobre mojado: su liderazgo ya venía estando en discusión por su falta de claridad y carisma.

Aquellas elecciones fueron en mayo, y desde entonces se venía hablando con insistencia de Burnham. Ya antes de esa ocasión, el entonces alcalde de Mánchester había dicho que estaba dispuesto a derrocar al actual líder laborista. En la reunión del partido del año pasado, pidió un “debate sobre nuestra dirección”, y en noviembre, se negó a descartar una candidatura de liderazgo.

Pero Burnham no era diputado. Según las reglas del Partido Laborista, para ser votado como alternativa al primer ministro necesitaba conseguir un escaño parlamentario. En enero surgió una oportunidad de regresar a Westminster cuando el diputado por el Gran Manchester, Andrew Gwynne, anunció su dimisión. Hubo elecciones parciales, pero el órgano rector de los laboristas, con el voto de Starmer, impidió que Burnham se presentara.

En mayo hubo una segunda ocasión. Josh Simons, parlamentario laborista, presentó su dimisión con el propósito de que Burnham pudiera presentarse. Esta vez el partido no se opuso. Fue el candidato laborista en las elecciones parciales por el escaño de Makerfield y ganó.

Burnham ya no es alcalde de Mánchester sino diputado en el parlamento de Westminster. Ahora necesita el apoyo de 80 parlamentarios laboristas para presentar una candidatura a dirigir el partido, cosa que se da por hecha.

El examen de Makerfield, aprobado con nota

  • Para ganar en las elecciones parciales de Makerfield, Burnham tuvo que superar el desafío de Reform UK, el partido extremista y populista de Nigel Farage. Lo consiguió: ganó con más de 9.000 votos de diferencia. El exalcalde del Gran Manchester aumentó el porcentaje de votos del Partido Laborista del 45% (generales de 2024) a casi el 55%.

Entusiasta y carismático, pero maleable

Burnham no es un novato. Al contrario, acumula mucha experiencia de Gobierno, más de la que tenía Starmer cuando llegó a habitar el 10 de Downing Street. Ha sido ministro, alcalde y se ha presentado otras dos veces, sin éxito, para liderar el Partido Laborista.

Es simplemente optimista y alegre, y parece que disfruta siendo político”

Afable y carismático, es un gran comunicador, justo lo contrario que Starmer. Y habla como lo hacen en el norte de Inglaterra, con claridad y sin rodeos. “Es simplemente optimista y alegre, y parece que disfruta siendo político”, dice John McTernan, asesor de Tony Blair cuando este era primer ministro, según recoge el New York Times.

McTernan conoce a Burnham desde sus días como investigador para la fallecida Tessa Jowell. “Los líderes o te inspiran, o te desaniman un poco”, añadió McTernan, y señaló que ha habido varios primeros ministros recientes “que en realidad no parecían disfrutarlo”, incluido Starmer.

Se le da bien transmitir a los votantes quién es, a quién apoya y qué está intentando hacer”

“Su gran punto fuerte es que es un comunicador muy eficaz, un narrador muy eficaz; se le da bien transmitir a los votantes quién es, a quién apoya y qué está intentando hacer”, asegura Robert Ford, profesor de Política en la Universidad de Mánchester. “En todos estos aspectos contrasta bastante con el actual primer ministro laborista”, subraya.

Por otro lado, le acusan de maleable. La reputación de Burnham es la de un político al que “le gusta caer bien a la gente”, subraya McTernan. Claro que, en su opinión, “un político que busca complacer a la gente es mucho mejor que uno que odia a la gente”. Pero deberá aprender a medir sus palabras. Como alcalde, “se acostumbró bastante a decir lo que le pasaba por la cabeza”, pero ahora “está aprendiendo una lección bastante dura sobre la necesidad de medir más cuidadosamente sus palabras”, señala Ford.

Un político que busca complacer a la gente es mucho mejor que uno que odia a la gente”

Música indie, Everton, política y… más política

Andrew Murray Burnham nació el 7 de enero de 1970 en Liverpool y creció en Culcheth, un tranquilo pueblo residencial de Cheshire. De ascendencia irlandesa, estudió en colegios públicos católicos y en alguna ocasión ha hablado de catolicismo. Hasta se vio con el papa Francisco en 2023. Compara su fe con su devoción de toda la vida por el club de fútbol Everton. Si dejas de ir a los partidos “sigues siendo del Everton; puedes dejar de ir a la iglesia, pero sigues siendo católico”, ha declarado.

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La vocación política la mamó en casa. Su padre, ingeniero de BT, y su madre, recepcionista de un centro de salud, eran laboristas. Cuenta que con sólo 14 años se conmovió con la serie Boys from the Blackstuff, que retrata la vida de los desempleados en Liverpool. Se afilió al partido. Ya en el colegio, un instituto católico, su profesor de inglés recuerda cómo se presentó como candidato laborista en unas elecciones simuladas, y ganó por una amplia mayoría, cuenta BBC News.

Si dejas de ir a los partidos sigues siendo del Everton; puedes dejar de ir a la iglesia, pero sigues siendo católico”

Es amante de la música indie; de grupos como The Smiths y The Stone Roses. De hecho, ha contado que su creciente interés por la música de Manchester le dio una identidad y una ventaja.

Burnham y sus dos hermanos fueron los primeros de su familia en ir a la universidad; Andy estudió Literatura Inglesa en Cambridge. Allí conoció a la neerlandesa Marie-France Van Heel, con quien se acabó casando (tienen tres hijos).

Tras graduarse, comenzó su carrera periodística. Pero a poco que se rascara en Burnham estaba la política. Con poco más de 20 años, tuvo su primera oportunidad, trabajando como investigador para la mencionada Tessa Jowell, que luego sería ministra de Tony Blair y Gordon Brown.

Ascendió, convirtiéndose en asesor especial del Secretario de Cultura, Chris Smith, antes de ser elegido diputado por su ciudad natal, Leigh, en el Gran Manchester, en 2001. Luego, con Blair al frente del Gobierno, fue viceministro, luego secretario jefe del Tesoro, y más tarde secretario de Cultura y de Salud, ya con Brown.

En 2010, tras la derrota de los laboristas y la dimisión de Brown, Burnham se presentó como candidato a líder del partido. Quedó cuarto entre los cinco aspirantes. En 2015 lo intentó de nuevo. Esta vez perdió ante Jeremy Corbyn. En aquel momento estaba a la derecha de vencedor, pero con el tiempo sus posiciones se han hecho más de izquierdas, apoyando la nacionalización del agua y la energía.

El Reino Unido, en la UE

Durante el referéndum del Brexit, Burnham se mostró partidario de la permanencia en la Unión Europea. Ahora, ha expresado su deseo de que el Reino Unido se reincorpore a la UE. Durante una entrevista reciente, dijo que el Reino Unido llevaba “40 años por el camino equivocado”, lo que incluye los diez transcurridos desde el referéndum.

En 2017, renunció a su posición en Westminster para presentarse como candidato a la alcaldía del Gran Manchester. Ganó las elecciones con más del 60% de los votos y fue reelegido por un margen aún mayor en 2021.

Con él de alcalde, el Gran Manchester fue la primera zona fuera de Londres en recuperar el control público de los servicios de autobús, integrándolos con otros medios de transporte bajo la marca Bee Network. “Convirtió lo que podría haber sido una medida tecnocrática bastante anodina —créeme, si Keir Starmer hubiera estado allí, así habría sido— en una lucha de David contra Goliat“, dice el profesor Ford.

La popularidad de Burnham aumentó aún más durante la pandemia de COVID-19. Acusó al gobierno conservador de tratar al norte de Inglaterra con “desprecio” por las restricciones de confinamiento regional. Se ganó el apodo de “Rey del Norte”.

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