
El candidato izquierdista Roberto Sánchez, que está cerca de perder la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú ante la derechista Keiko Fujimori, ha confirmado este lunes que ha presentado un recurso para anular la votación en el exterior, lo que le haría ganar la contienda al contabilizar solo los votos en el territorio nacional.
Con el escrutinio al 99,71 %, Fujimori tiene el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de Sánchez, con una diferencia entre ambos de 40.600 votos; pero los porcentajes se invierten si se restan los votos del exterior, de modo que Sánchez logra el 50,11 % de los votos válidos con 40.793 sufragios más que Fujimori, que registra el 49,88 %.
A través de un mensaje en la red social X, Sánchez ha explicado que han presentado esta solicitud al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) al considerar que el proceso electoral “ha sido gravemente afectado por las modificaciones introducidas a solicitud del Poder Ejecutivo (Cancillería) específicamente en la segunda vuelta presidencial”.
El candidato que postuló en representación del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022) considera “una grave irregularidad” que para esta segunda vuelta se dejase de transmitir de manera digital los resultados de 119 oficinas consulares en el exterior, lo que obligó a esperar a que las actas llegasen a Lima para ser escrutadas.
De acuerdo igualmente a Sánchez, el traslado de las actas se hizo sin la debida cadena de custodia, algo de lo que culpa al canciller, Carlos Pareja, a quien su partido Juntos por el Perú ha denunciado por los presuntos delitos de fraude electoral, perturbación o impedimento de actos electorales y omisión de actos funcionales.
La agrupación de Sánchez acusa a Pareja de haber “desmantelado de forma arbitraria e injustificada” el sistema logístico, informático y de custodia diplomática de los sufragios de los peruanos en el exterior, al haber enviado las actas de sufragio a Perú en valijas diplomáticas que presuntamente incumplieron con los estándares de seguridad.
A raíz de esta acusación ante el Congreso, el canciller peruano rechazó este lunes cualquier imputación que pretenda atribuirle actos de interferencia, manipulación, favorecimiento político o alteración del material electoral respecto al voto de los peruanos en el extranjero en la segunda vuelta del 7 de junio.
En un pronunciamiento, Pareja dijo que el ministerio cumplió funciones logísticas y consulares en coordinación con los organismos electorales competentes, y precisó que la calificación de actas, el cómputo de votos, la resolución de impugnaciones y la proclamación de resultados no corresponden a su cartera.
“Ni los observadores internacionales, ni la Contraloría General de la República, ni la Defensoría del Pueblo, ni los observadores del Jurado Nacional de Elecciones ni los propios personeros de los partidos políticos han encontrado irregularidad alguna en el proceso electoral en el exterior que sustente la pretendida acusación constitucional”, afirmó sobre la denuncia presentada por el partido de Sánchez.
Ni Sánchez ni su partido se mostraron en contra de los cambios en el procesamiento de las actas del exterior cuando se anunciaron estos cambios, donde hasta el momento las misiones de observación electoral no han reportado incidencias que apunten a la posibilidad de un fraude.
A su turno, Keiko Fujimori comentaba este lunes a la prensa local que “cada día de retraso de no conocer los resultados es un día que se pierde para un proceso de transición“, no solo en temas políticos sino también en anuncios importantes y medidas, como nombrar los próximos equipos de gobierno, al criticar el lento proceso de cómputo final de las elecciones.


