El acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos, así como las reticencias de Israel a aceptarlo, han enfriado las relaciones entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Eso se ha notado este martes en la segunda … jornada de la reunión de los líderes del G7 en Évian-les-Bains, en los Alpes franceses. El inquilino de la Casa Blanca pidió al mandatario hebreo que «sea más responsable respecto a la cuestión del Líbano». También sugirió que la Siria del islamista Ahmed al Shara puede ocuparse de luchar contra la milicia chiita libanesa Hizbolá (afín a Teherán) en lugar del Ejército israelí.
«He tenido una excelente relación con Bibi (diminutivo del nombre de Netanyahu), pero debe ser ahora más responsable», ha asegurado Trump en una comparecencia con el emir de Qatar, Tamim Hamad al Thani. Durante esa intervención en el lujoso hotel Royal, ha sacado pecho por su implicación militar en Oriente Próximo y no se ha mordido la lengua a la hora de rebajar a su aliado israelí.
«Sin Estados Unidos, no existiría Israel. Habría sido destruido hace mucho tiempo si yo no me hubiera involucrado. Cualquier persona inteligente lo sabe», ha declarado desde Évian, donde se encuentra reunido con los líderes de Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá y el Reino Unido. Esta 52ª edición del G7 está siendo la de la resaca tras el acuerdo de paz, y ese martes los dirigentes dedicaron una reunión específica a la situación en Oriente Próximo. También participaron en ella los mandatarios de Qatar, Egipto y Emiratos Árabes.
Damasco descarta una intervención en el Líbano
Después de más de cien días de conflicto, Washington y Tel Aviv alcanzaron el pasado domingo un acuerdo de paz. Su firma ante las cámaras está prevista para el viernes en un hotel de lujo en el pueblo suizo de Bürgenstock, cerca de Lucerna, anunció este martes el Ministerio de Asuntos Exteriores helvético. Ese pacto, que todavía no ha sido publicado y del que se desconocen muchos detalles, puso punto final a más de 100 días de conflicto en que la coalición americano-israelí decapitó al régimen iraní con el asesinato del ayatolá Alí Jamenei, pero no logró ninguno de sus objetivos principales: el desmantelamiento del programa nuclear y balístico y el final de la república islámica.
El empate ha dejado un sabor de victoria en Teherán y más amargo en Washington y Tel Aviv. A pesar de ello, Trump presume de haber logrado un acuerdo «formidable», que al menos servirá para reabrir a partir del viernes el estrecho de Ormuz, cuyo cierre lastró la economía mundial. No obstante, las autoridades israelíes no han dudado en marcar sus distancias respecto al pacto, del que se desconocen muchos detalles. Netanyahu admitió este martes que «a veces tiene sus discrepancias» con Trump y subrayó que el acuerdo de paz «fue una decisión» del estadounidense. A ese escepticismo se le ha sumado la voluntad del Estado hebreo —al menos expresada en público— de mantener sus tropas desplegadas en los territorios ocupados en el sur del Líbano.
Netanyahu admitió este martes que «a veces tiene sus discrepancias» con Trump y subrayó que el acuerdo de paz «fue una decisión» del estadounidense
Estas reticencias no parecen haber gustado ni un pelo a Trump, quien ha evidenciado en los últimos días un enfriamiento de sus relaciones con Netanyahu. De hecho, ha sugerido que Siria puede ser un actor más eficaz que Israel para enfrentarse a Hizbolá. «No es un boy scout, pero ha hecho un gran trabajo», ha afirmado sobre Al Shara, que lideró la pasa década el yihadista Frente al Nusra y el grupo fundamentalista Tahrir al Sham y que lleva las riendas del Ejecutivo sirio desde la caída del régimen de Bashar al Assad a finales de 2024. Pese a la sugerencia del inquilino de la Casa Blanca, Al Shara dijo recientemente que no tiene intención de intervenir en el país del cedro.
Críticas a Netanyahu
Más allá de la viabilidad (o no) de esa propuesta, el estadounidense la ha utilizado para criticar la acción israelí en el Líbano. Tel Aviv «lucha contra Hizbolá desde hace demasiado tiempo» y «han muerto demasiadas personas», ha lamentado Trump. El bombardeo israelí del pasado domingo contra la periferia de Beirut, en plena recta final de las negociaciones y en que murieron tres personas, le irritó especialmente. Por consiguiente, ahora reprochó a su aliado que «no hace falta destruir todo un inmueble cada vez que busca a alguien».
Trump reprochó a su aliado Netanyahu que «no hace falta destruir todo un inmueble cada vez que busca a alguien»
Además, el dirigente republicano ha descartado un cambio de régimen en Irán. Ha descrito como «razonables» los actuales mandatarios en Teherán, donde ganaron peso en los últimos meses los sectores castrenses de los Guardianes de la Revolución. Una afirmación descartando el final de la República Islámica que tampoco gustará a Netanyahu.


