
Uno de los jóvenes que se encontraban en el momento en que una joven de 21 años, María Eduarda Rodrigues de Freitas, murió tras precipitarse cuando hacía puenting sin que una cuerda la sujetara al puente desde el que fue lanzada en Brasil, ha contado lo que vio en una entrevista para EPTV, medio televisivo de São Paulo.
“Hay tres tipos de saltos: el que se realiza con el instructor, quien empuja a quienes no se atreven a ir solos; el que se realiza corriendo y saltando solo; y el que le ocurrió a la chica, en el que se salta con los brazos abiertos, colgando, y alguien te lanza“, explicó a las cámaras.
Según la versión de Higor, antes de que le tocara a María Eduarda, a todos los participantes que saltaron se les revisó el equipo de salto correctamente.
“En todos los demás saltos, incluso saltaron niños, había niños de 6 años, que tiraban de la cuerda para comprobar que todo estuviera bien. Pero en el suyo, que es el más peligroso, donde hay tres personas ayudando a lanzar a la persona, no hicieron lo esencial: comprobar si tenía la cuerda”, añadió en su entrevista.
También se refirió al momento de los hechos y del gran impacto que tuvo en los presentes la tragedia: “Había mucha gente en la zona, muchísima. Incluso niños. Fue una escena impactante“, dijo. El novio de la víctima tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios al entrar en estado de shock.
Según él, los instructores huyeron tras el suceso por miedo a un linchamiento de los presentes: “Entraron en pánico. Uno de ellos, el que estaba detrás de María, agarró sus cosas y se marchó. A veces, la gente no actúa con mala intención. Es porque no sabe qué hacer, no sabe cómo reaccionar y tiene miedo de ser atacada por quienes están allí”, concluyó.
Los hechos
Poco antes del dramático suceso, la joven llegó a compartir una foto desde el puente en el que iba a saltar, preguntándose “quién era el loco” que le iba a permitir lanzarse desde esa altura. Y llegó el momento clave. La joven llevaba puesto el arnés necesario, pero alguien olvidó pasar por él la cuerda que la sujetaría al puente. Lo dramático del hecho es que en los vídeos difundidos por redes sociales del suceso, se ve cómo alguien exclama “¡la cuerda!”, pese a lo que los empleados, tres, encargados de lanzarla al vacío, no dudan en arrojarla.
La muerte de la joven fue instantánea y su novio, con el que planeaba casarse, tuvo que ser hospitalizado de urgencia tras sufrir un shock al presenciar la caída de su pareja. Las evidencias apuntan a graves fallos en la seguridad. La cuerda que debía sujetar a la joven permanecía en el suelo.
La Policía Militar informó de que, tras el episodio, dos de los empleados de la organización del evento se dieron a la fuga por la zona boscosa cercana, aunque después fueron localizados con la ayuda de un helicóptero. Hubo otros cuatro detenidos más, para un total de seis.
Un juez de un tribunal de São Paulo ha decretado la prisión preventiva para tres hombres sospechosos de haber participado en la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas.


