La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha respaldado el trabajo de la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, en un momento en el que algunos países están pidiendo desmantelar el Servicio de Acción Exterior Europea ( … SEAE) y devolver sus competencias a los Estados miembro y al Ejecutivo comunitario.
Al ser preguntada en una rueda de prensa desde Bruselas sobre si Von der Leyen estaría a favor de reformar el servicio diplomático de la Unión, la portavoz jefe del Ejecutivo de Ursula von der Leyen, Paula Pinho, ha manifestado el apoyo de la conservadora alemana al «trabajo» de Kallas y de su oficina.
«El Servicio Europeo de Acción Exterior forma parte de las instituciones que ejecutan las políticas de la UE y, por tanto, la presidenta le presta su apoyo, así como al trabajo que emana del Servicio de Acción Exterior», ha indicado la portavoz comunitaria.
Cuestionada sobre si Von der Leyen respalda sustituir la unanimidad por la mayoría cualificada en las decisiones de política exterior de la UE, Pinho ha recordado que la jefa del Ejecutivo comunitario ya se ha expresado anteriormente a favor de una reforma «en determinados ámbitos donde aún exista la unanimidad» para que un único Estado no vete ciertas decisiones.
«Es algo sobre lo que la presidenta ya ha fijado su postura», ha añadido la portavoz comunitaria, señalando que la opinión de Von der Leyen «debe entenderse» en el contexto de «decisiones que simplemente quedan bloqueadas» y en las que la Unión Europea es incapaz de progresar porque «sigue existiendo la posibilidad de veto» por parte de algunos Estados o grupos pequeños de países.
Las declaraciones de la Comisión Europea tienen lugar después de que el diario británico ‘Financial Times’ informara de que Francia y Alemania estaban sondeando la posibilidad de reformar el SEAE, con la opción de someter sus funciones íntegramente en la Comisión Europea, transferir sus funciones al Consejo de la UE (los Estados miembro), o incluso otorgarle más poder a la Alta Representante.
Kallas ha estado en el foco de las críticas en los últimos meses por su marcado énfasis en la respuesta europea a la invasión rusa de Ucrania, mientras que algunos Estados miembro han cuestionado falta de iniciativa en otros escenarios, como Oriente Próximo, en pleno debate sobre el papel que debe desempeñar el servicio diplomático de la UE.
Fuentes diplomáticas han señalado a Europa Press, no obstante, que la tarea de la Alta Representante no es fácil, ya que a las limitaciones derivadas de la exigencia de hacer coincidir a los veintisiete Estados miembros en una misma postura se suman el reparto de competencias entre las instituciones europeas y el contexto internacional actual, marcado por un socio transatlántico, Estados Unidos, con quien ya no hay entendimiento como lo solía haber hace un par de años.


