
Barcelona.- Carlos Sainz sabe perfectamente lo que le espera este fin de semana. El piloto español llega a un circuito que históricamente ha sido uno de los mejores termómetros de la Fórmula 1, pero también uno de los escenarios donde Williams suele quedar más expuesto. Y precisamente por eso no quiere esconderse.
El madrileño afronta el Gran Premio de Barcelona-Catalunya con la misma filosofía que ha acompañado a Williams durante toda la temporada: maximizar lo que haya disponible y convertir cada dificultad en una oportunidad de aprendizaje.
“Sabemos que no es un circuito Williams”, reconoció este jueves ante la prensa española en Montmeló. “Creo que también el track record de Williams aquí no es el mejor, pero lo vamos a intentar”.
La realidad es que el trazado catalán suele premiar a los monoplazas más completos. Sus largas curvas de media velocidad, las exigencias aerodinámicas y los cambios de dirección convierten al circuito en una especie de radiografía perfecta del rendimiento de cualquier coche.
Y ahí es precisamente donde Sainz cree que Williams todavía tiene mucho trabajo por delante. “Mucho margen de mejora, demasiado”, admitió. “Como equipo todavía nos queda entender por qué el coche tiene flaquezas aquí. Es una oportunidad para saber qué tiene el ADN del coche que igual no es perfecto para este tipo de circuitos”.
El español explicó que Montmeló puede ayudar a identificar limitaciones que quizá quedan ocultas en otros escenarios más atípicos del calendario.
“Es un circuito que a nivel técnico es complicado para los coches y por eso hay que saber hacer coches que vayan bien en Barcelona”, señaló.
La batalla por los puntos volverá a estar extremadamente ajustada. Alpine parece haber dado un pequeño paso adelante en las últimas carreras, mientras que Haas, Racing Bulls, Audi y la propia Williams continúan separados por márgenes mínimos cada fin de semana.
Sin embargo, Sainz no quiere dar nada por perdido antes de tiempo. El recuerdo de Qatar la temporada pasada sigue muy presente. “El año pasado en Qatar esperábamos ir fatal e hice un podio. Hay que aprovechar estos circuitos para mejorar lo que falla”.
Un circuito que le cambió la vida
Más allá de lo deportivo, el fin de semana tendrá una carga emocional especial para el piloto español. Aunque Barcelona seguirá formando parte del calendario gracias al sistema de rotación, será la última vez que el Circuit de Barcelona-Catalunya acoja una carrera de Fórmula 1 de manera anual antes de la llegada de Madrid como sede fija del Gran Premio de España.
Y para Sainz, Montmeló siempre será mucho más que una pista. “Fue en este circuito donde me enamoré de la Fórmula 1 con 10 u 11 años, cuando mi padre me trajo aquí de la mano y me llevaba por los garajes”, recordó.
“Fue aquí donde decidí que algún día me apetecía ser piloto de Fórmula 1, sin saber lo difícil que era todo”.
Por eso, incluso en un fin de semana en el que Williams parte lejos de los favoritos, el español tiene claro que el apoyo de las gradas volverá a ser uno de los grandes motores de su carrera.
“El aficionado español sabe perfectamente cómo está la situación este año y aun así viene a apoyarnos. Eso para mí tiene muchísimo mérito y es algo que agradezco muchísimo”.
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