Estudiantes dominicanos siguen entre los peores de Latinoamérica en lectura comprensiva y matemáticas

0
39

República Dominicana vuelve a quedar mal parada en los indicadores internacionales de aprendizaje. Los resultados de PISA 2022 muestran que una alta proporción de estudiantes dominicanos de 15 años no alcanza las competencias básicas en matemáticas ni en lectura comprensiva, dos áreas esenciales para avanzar en la escuela, insertarse en el mundo laboral y participar plenamente en la sociedad.

El dato más alarmante es que el país aparece entre los de peor desempeño de América Latina y el Caribe. Según análisis regionales citados por Diario Libre y basados en PISA 2022, República Dominicana registró la mayor proporción de estudiantes con bajo desempeño entre los 14 países latinoamericanos y caribeños evaluados: 92 % en matemáticas, 75 % en lectura y 77 % en ciencias.

En términos prácticos, esto significa que la mayoría de los estudiantes evaluados no logra resolver problemas matemáticos básicos ni comprender textos con el nivel de profundidad esperado para su edad. No se trata solo de una mala calificación: es una señal de que el sistema educativo no está garantizando aprendizajes fundamentales.

Qué mide PISA y por qué importa

PISA, el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes de la OCDE, evalúa a jóvenes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias. No mide únicamente memorización; busca saber si los estudiantes pueden aplicar lo aprendido a situaciones reales, interpretar información, razonar, resolver problemas y tomar decisiones con base en evidencia.

Por eso, quedar por debajo del nivel 2 de PISA es preocupante. Ese nivel se considera el umbral mínimo de competencia. Un estudiante que no lo alcanza tiene dificultades para usar fórmulas o procedimientos básicos, identificar la idea principal de un texto, hacer inferencias sencillas o resolver problemas cotidianos con información numérica.

La OCDE reportó que los estudiantes dominicanos obtuvieron 339 puntos en matemáticas, frente a un promedio de 472 en los países de la OCDE. En lectura, el promedio dominicano fue de 351 puntos, muy por debajo del promedio de 476 de la OCDE. La brecha es amplia y refleja años de rezago acumulado.

Lectura comprensiva: el problema que afecta todo lo demás

La lectura comprensiva es la base de casi todos los aprendizajes. Un estudiante que no entiende lo que lee tendrá dificultades en historia, ciencias, matemáticas, formación ciudadana y hasta en instrucciones simples de la vida diaria. Por eso, que tres de cada cuatro estudiantes dominicanos evaluados no alcancen el nivel mínimo en lectura es una alerta nacional.

El problema no se limita a leer en voz alta o reconocer palabras. La comprensión lectora implica identificar ideas centrales, relacionar conceptos, interpretar datos, distinguir información explícita de información implícita y evaluar el sentido de un texto. Cuando esa habilidad falla, el estudiante puede pasar de curso sin desarrollar herramientas reales de aprendizaje.

Este déficit termina afectando también la capacidad de aprender matemáticas. Muchos ejercicios requieren leer el enunciado, entender la situación planteada, seleccionar la operación correcta y justificar el resultado. Si el estudiante no comprende bien el texto, la matemática se vuelve todavía más difícil.

Matemáticas: el área más crítica

El 92 % de bajo desempeño en matemáticas coloca al país en una situación extremadamente delicada. La matemática no es solo una asignatura escolar; es una competencia necesaria para manejar dinero, interpretar estadísticas, entender tecnología, resolver problemas cotidianos y acceder a empleos mejor remunerados.

Cuando un sistema educativo produce generaciones con debilidades profundas en razonamiento matemático, el impacto se siente en la productividad, la innovación, la formación técnica, la educación superior y la competitividad del país. La consecuencia no se queda dentro del aula: se arrastra hacia la economía y el desarrollo nacional.

Un rezago que no se explica solo por pobreza

Uno de los aspectos más duros del diagnóstico es que el bajo rendimiento no afecta únicamente a los estudiantes más pobres. El análisis del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, citado por Diario Libre, señala que en República Dominicana el bajo desempeño también alcanza a estudiantes de familias con mejores condiciones socioeconómicas.

Te podría interesar:

El informe reseñado indica que el 98 % de los estudiantes dominicanos más pobres y el 81 % de los más ricos tuvieron bajo desempeño. Esto sugiere que el problema no es exclusivamente de pobreza, sino de calidad del aprendizaje, gestión escolar, formación docente, tiempo efectivo de clase, currículo, evaluación y seguimiento.

La desigualdad importa, pero los datos muestran que incluso quienes tienen más ventajas dentro del sistema dominicano siguen lejos del nivel esperado internacionalmente. Esa realidad obliga a mirar más allá del presupuesto y concentrarse en qué están aprendiendo realmente los estudiantes dentro del aula.

Mejorar no basta si se sigue en el fondo

Es cierto que República Dominicana ha mostrado algunas mejoras respecto a mediciones anteriores. La propia OCDE ha señalado que el país figura entre los pocos sistemas que mejoraron en las tres áreas entre 2018 y 2022. Sin embargo, mejorar desde niveles muy bajos no significa haber resuelto el problema.

El reto es que el país no puede conformarse con subir algunos puntos si sigue ubicado entre los últimos lugares. La comparación internacional muestra que el sistema educativo dominicano todavía no logra que la mayoría de sus estudiantes domine competencias mínimas en lectura y matemáticas.

Qué debería preocupar a las autoridades

El resultado de PISA debe leerse como un llamado urgente a revisar políticas educativas con menos discurso y más evidencia. Hace falta fortalecer la alfabetización inicial, medir comprensión lectora desde los primeros grados, recuperar aprendizajes perdidos, acompañar a los docentes en el aula y usar evaluaciones diagnósticas para intervenir antes de que el rezago sea irreversible.

También se requiere mejorar la formación matemática desde primaria, con énfasis en razonamiento, resolución de problemas y dominio de conceptos básicos. No basta con cubrir contenidos: el estudiante debe entenderlos, aplicarlos y conectarlos con situaciones reales.

Otro punto clave es el tiempo efectivo de aprendizaje. La jornada escolar solo tiene impacto si se traduce en clases bien planificadas, maestros acompañados, materiales adecuados, asistencia regular y seguimiento individual a los estudiantes con más dificultades.

Una advertencia para el futuro del país

Los resultados en lectura y matemáticas no son un problema aislado del Ministerio de Educación. Son una advertencia sobre el futuro del país. Si los estudiantes no comprenden lo que leen ni dominan operaciones básicas, tendrán menos oportunidades de completar estudios superiores, acceder a empleos de calidad, emprender, innovar o participar críticamente en la vida pública.

República Dominicana ha invertido grandes recursos en educación durante la última década. La pregunta central ya no es solo cuánto se invierte, sino qué resultados produce esa inversión. PISA 2022 deja una conclusión difícil de ignorar: el país ha avanzado, pero todavía está muy lejos de garantizar aprendizajes básicos para la mayoría de sus estudiantes.

Fuentes: OCDE / PISA 2022, OECD Education GPS, Banco Interamericano de Desarrollo y Diario Libre.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí