La Habana (AP).- La crisis de combustible en toda Cuba está poniendo a prueba los célebres “almendrones” de la isla, los antiguos carros estadounidenses que sirven como taxis colectivos vitales y encarnan el ingenio y la resistencia del país.
En estos días, muchos de esos icónicos vehículos conocidos por su alto consumo de gasolina permanecen inmóviles, víctimas de la escasez de combustible que afecta a Cuba desde enero y que funcionarios cubanos atribuyen al bloqueo energético de Estados Unidos.
Diriel Valdez restaura un Chevrolet Deluxe de 1951 afuera de su modesta casa de bloques de hormigón, en un camino de tierra en Las Minas, un poblado de unos 2.000 habitantes en las afueras de La Habana. La carrocería color borgoña está intacta y el motor original todavía funciona. Sin embargo, el hallar combustible para él es otra cuestión.
Valdez está entre miles de cubanos que esperan combustible mediante una aplicación gubernamental de reservas que, para muchos, se ha convertido en un símbolo de las carencias que fue diseñada para administrar.
“En febrero me anoté en el Ticket (aplicación estatal para reservar combustible), y ya es este mes ahora y todavía voy por el 2.800 y pico”, dice Valdez, de 27 años, quien dirige un taller de carrocería desde su casa.
La recompensa por la espera serían 20 litros (5,3 galones) de gasolina, combustible suficiente para llegar a la playa.


