La tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, suspendida a finales de abril por un intento de asesinato a su protagonista, Donald Trump, tiene una nueva fecha: tanto Weijia Jiang, presidenta de la Asociación de Corresponsales ante la Casa Blanca (WCHA, en sus siglas … en inglés) como el propio presidente de EE.UU. anunciaron este martes que se reanunará el próximo 24 de julio.
El pasado 25 de abril, Trump todavía tenía el esmoquin puesto, poco después de que un atacante tratara de penetrar en el salón de fiesta con la intención presunta de asesinar al presidente y a miembros de su Gabinete, cuando anunció que la cena se volvería a organizar.
«He hablado con todos los representantes del evento y se volverá a convocar dentro de un periodo de treinta días», dijo entonces, en una rueda de prensa improvisada en la Casa Blanca tras el incidente.
Ese plazo parecía entonces un poco apresurado y no se ha cumplido. Pero lo relevante es que la cena vuelve a tener fecha. Es una velada de gran tradición en Washington, en la que la clase política -empezando por el presidente- se mezcla con la prensa y se lanzan dardos humorísticos. La de este año era la primera en la que Trump, peleado siempre con los medios, se había avenido a participar. Dijo que tenía preparado un discurso volcánico, en el que no iba a dejar títere con cabeza.
Todo eso lo cortó la irrupción de un joven californiano, Tomas Cole Allen, con varias armas de fuego en el Hilton de Washington, el escenario tradicional de estas cenas. Allen se saltó el control de seguridad e hirió a un miembro del Servicio Secreto, pero no pudo llegar al salón de fiestas, en un nivel escenario, donde estaba Trump con buena parte de su Gabinete y con cientos de periodistas. Allen fue imputado por intento de asesinato del presidente de EE.UU., entre otros cargos.
«En una señal de fortaleza y gratitud, se acaba de anunciar que la cena de corresponsales ante la Casa Blanca, que acabó violentamente el pasado 25 de abril, se ha vuelto a convocar para el 24 de julio», anunció Trump en sus redes sociales. «Este anuncio es algo muy bueno, no podemos dejar que los lunáticas cambie nuestra forma de vida o nuestras convocatorias», añadió Trump, que confirmó que la WHCA le había pedido su participación de nuevo y había aceptado.
La convocatoria había sido adelantada poco antes por Jiang, la presidenta de la asociación de periodistas. «Cuando los disparos interrumpieron la cena de este año, solo clarificó más la misión de la WHCA de defender las libertades protegidas por la Primera Enmienda», dijo sobre el texto constitucional que establece la libertad de expresión. «No permitiremos que un acto violento tenga la última palabra, en especial durante el año en el que celebramos el 250º aniversario de EE.UU. y todo lo que defendemos».
Hay cambio de fecha y habrá cambio de escenario. Ya no será en el Hilton, el único hotel con un salón de fiestas con capacidad para acoger a las más de mil personas que asisten al evento (una razón que Trump ha utilizado para abogar por la construcción de su polémico salón de fiestas en el ala Este de la Casa Blanca). Se celebrará en el Waldorf Astoria, todo un guiño a Trump.
Este hotel está en el Old Post Office, la sede original del servicio postal de EE.UU., un magnífico edificio de finales del siglo XIX que Trump arrendó desde 2016 a 2022, convertido en un hotel de lujo.
Será una celebración «más íntima», dijo Jiang, con «medidas de seguridad reforzadas» y «nuevos procedimientos de acceso». El atentado contra Trump provocó muchas críticas sobre la seguridad en la cena de corresponsales. El atacante se había alojado en el Hilton y había introducido armas en su habitación sin levantar sospechas y atravesó el cordón de seguridad a la carrera.


