La tecnológica taiwanesa Hon Hai, conocida mundialmente como Foxconn, anunció una colaboración estratégica con la compañía francesa Bull para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial (IA) y computación en la nube, destinadas al mercado global desde Europa.
En un comunicado difundido el lunes, la firma asiática indicó que el acuerdo, que contempla una inversión inicial superior a los 120 millones de euros (unos 140 millones de dólares), combinará la experiencia de Bull en el diseño, despliegue y comercialización de sistemas de IA con la escala global y las capacidades de cadena de suministro de Foxconn.
Esta asociación busca «facilitar el suministro de soluciones de infraestructura de IA», incluidos sistemas informáticos y componentes relacionados, aprovechando la fábrica de Bull en Angers (oeste de Francia) y las instalaciones de Foxconn en Pardubice (centro de la República Checa).
Producción europea de IA
Según la compañía taiwanesa, esta alianza permitirá consolidar en Francia una «cadena de suministro localizada para IA y capacidades de computación», con el objetivo de crear un «ecosistema europeo de IA soberana», en un contexto marcado por la dependencia europea de proveedores tecnológicos estadounidenses y asiáticos.
Esta asociación con Foxconn acelera nuestra transformación al posicionar a Bull como un actor europeo clave en sistemas de IA y computación en la nube», afirmó el director ejecutivo de la firma francesa, Emmanuel Le Roux, en declaraciones recogidas por el comunicado.
Bull y Foxconn
Bull, con unos ingresos aproximados de 720 millones de euros en 2025, pasó a manos del Estado francés en marzo de este año, en medio de los esfuerzos de París por reforzar su soberanía en materia tecnológica.
Foxconn, por su parte, es el fabricante de dispositivos electrónicos por contrato más grande del mundo, con fábricas y centros de investigación en China, India, Japón, Vietnam y Estados Unidos, entre otros países.
Al igual que otras empresas tecnológicas, Foxconn se ha visto beneficiada en el último año por el optimismo en torno a la IA, al convertirse en uno de los principales fabricantes de servidores con chips de Nvidia.


