Cinco de las siete personas atrapadas desde hace diez días en una cueva de Laos ya han logrado salir al exterior, pero los equipos de rescate continúan con sus operaciones en pos de una última misión, la más complicada: localizar a los dos … individuos todavía en paradero desconocido.
No existe la certeza de que estén con vida, pero se cree que permanecen en una galería más profunda aún, según detalles del recorrido compartidos desde el hospital por los supervivientes. El grupo accedió a la gruta el pasado miércoles 20 de mayo y quedó bloqueado en su interior después de que unas fuertes lluvias cubrieran de grava y tierra la entrada.
La cueva en cuestión forma parte de una extensa red subterránea en la provincia de Xaysomboun, una zona montañosa situada a unos 120 kilómetros al noreste de Vientián, la capital de Laos. Esta goza de popularidad entre los turistas aficionados a la espeleología, mientras que los vecinos acuden en busca de oro y minerales preciosos, pese a las reiteradas advertencias de las autoridades.
Las imágenes de la zona muestran cavidades muy estrechas repletas de agua, algunas de apenas 50 centímetros de anchura, sin apenas espacio para cuerpos humanos o bombonas de oxígeno. «Es como arrastrarse por una pajita», apuntaba Kengkard Bongkawong mediante una publicación en redes sociales. Este hombre coordina las operaciones de Metta Tham Rescue, una organización tailandesa invitada por el Gobierno laosiano para apoyar a los efectivos locales.
Más lluvia
Él y sus hombres tienen experiencia en este tipo de operaciones, tan complicadas como mediáticas, pues en 2018 participaron en la extracción del equipo de fútbol, formado por doce niños y un entrenador, atrapados en la cueva Tham Luang de Chiang Rai, en Tailandia, unos hechos que atrajeron la atención mundial. La operación cuenta con la colaboración de otros expertos internacionales procedentes de Indonesia, Francia, Australia y Japón.
Un hombre salió al exterior el viernes y otros cuatro lo hicieron el sábado. Estos últimos lo habrían logrado por su propio pie gracias al descenso del nivel del agua, fruto de las labores de drenaje. Los rescatadores, por tanto, no habrían necesitado implementar el plan original, que consistía en una compleja operación para enseñarles a bucear.
El drenaje ha sido pausado a causa de la rotura de la bomba, la cual está siendo reparada. Este inconveniente, sumado a las cuantiosas lluvias, llevó al Cuerpo de Rescate de Laos, fuerza principal de la operación, a suspender este domingo las labores de rescate. Los efectivos reanudarán la actividad el lunes, cuando se espera que terminen las precipitaciones que podrían haber frustrado parte de los avances conseguidos.
En paralelo, y dada la notoriedad del caso, las autoridades han iniciado asimismo una campaña contra la minería ilegal de oro en la región. Una inspección realizada este fin de semana en la vecina aldea de Nam Yon reveló la existencia de una explotación aurífera no autorizada y se saldó con tres detenidos y maquinaria pesada confiscada.


