
La organización comunitaria Make the Road New Jersey denunció este domingo el presunto uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía Estatal de Nueva Jersey durante las protestas registradas en los alrededores del centro de detención de inmigrantes Delaney Hall, en Newark.
Durante las dos últimas noches, señaló, los agentes utilizaron gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y otros proyectiles no letales para dispersar a los manifestantes concentrados frente a las instalaciones. Además, aseguró que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dispararon balas de goma contra participantes de las protestas.
En un comunicado, la directora de Make the Road New Jersey, Nedia Morsy, criticó la actuación policial y afirmó que, de acuerdo con testimonios de miembros de la comunidad presentes en el lugar, las autoridades no realizaron esfuerzos significativos para reducir la tensión ni dialogar con los manifestantes antes de recurrir a la fuerza.
“La policía estatal se ha presentado con equipo antidisturbios y ha lanzado gases lacrimógenos contra los manifestantes, además de disparar proyectiles no letales contra la multitud”, señaló Morsy.
La dirigente sostuvo además que las tácticas empleadas por la policía son similares a las utilizadas por agentes federales de inmigración y consideró que estas acciones no contribuyen a la seguridad pública ni garantizan el derecho a la protesta pacífica.
La organización también vinculó las manifestaciones a las denuncias sobre las condiciones dentro de Delaney Hall, un centro con capacidad para unas 1,000 personas. Make the Road Nueva Jersey afirmó que miles de residentes del estado enfrentan dificultades para ejercer plenamente sus derechos al debido proceso y pidió a la gobernadora Mikie Sherrill destinar recursos a programas de asistencia legal para personas detenidas y en riesgo de deportación.
Las denuncias surgen tras una semana de crecientes tensiones alrededor del centro de detención. Según informó Associated Press, el alcalde de Newark, Ras Baraka, decretó un toque de queda en los alrededores de Delaney Hall entre las 9 de la noche y las 6 de la mañana, medida que permanecerá vigente hasta nuevo aviso tras varios enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Las protestas comenzaron a intensificarse después de que activistas denunciaran que personas detenidas dentro del centro iniciaron una huelga de hambre para protestar por las condiciones de vida. La policía estatal asumió el viernes las operaciones de seguridad en la zona, reemplazando a los agentes federales que previamente habían estado a cargo del perímetro.
Por su parte, la gobernadora Sherrill afirmó que algunos individuos encapuchados derribaron barreras instaladas en una zona de protesta autorizada y lanzaron objetos contra las autoridades, además de incendiar neumáticos en la vía pública
La mandataria sostuvo que esas acciones pusieron en riesgo tanto a manifestantes pacíficos como a agentes del orden e hizo un llamado a mantener las protestas de manera pacífica.
Sherrill también informó que las visitas familiares en Delaney Hall fueron reanudadas el domingo. El Departamento de Seguridad Nacional indicó que las visitas habían sido suspendidas debido a los disturbios y que pudieron restablecerse una vez asegurado el perímetro de las instalaciones.
Sigue leyendo:
• Mikie Sherrill culpa a manifestantes ajenos a la ciudad por el caos en Delaney Hall
• ICE restablece visitas familiares en Delaney Hall tras días de protestas en Nueva Jersey
• Toque de queda en Newark tras violentos enfrentamientos entre manifestantes y policía


