
Un vuelo de la compañía británica low cost easyJet se vio obligado a aterrizar de emergencia después de que un pasajero confesara que había dejado un teléfono móvil cargando en una batería externa dentro de su equipaje.
El avión viajaba de Hurghada (Egipto) a Luton (Reino Unido), pero aterrizó en Roma a las 23:30 del martes. Según recoge el Daily Mirror, los 180 pasajeros a bordo se sorprendieron cuando el capitán anunció: “Hay algo que no deberíamos tener en la bodega”.
El siguiente vuelo de la aerolínea de Roma al aeropuerto de Luton salía a las 14:00 del miércoles. Los pasajeros fueron alojados en hoteles o durmieron en la terminal.
Un portavoz de easyJet declaró: “El vuelo EZY2618 de Hurghada a Luton del 19 de mayo fue desviado a Roma Fiumicino porque se informó a la tripulación de que una batería externa se estaba cargando en el equipaje”.
“El capitán desvió el vuelo como medida de precaución, de acuerdo con las normas de seguridad. La seguridad es nuestra máxima prioridad. Pedimos disculpas a todos los pasajeros por las molestias ocasionadas”, añadió este portavoz.


