La carrera de MotoGP en Barcelona deparó dos accidentes horribles que enviaron a Alex Márquez y Johann Zarco al hospital. Dos banderas rojas, tres resalidas: se respiraba un ambiente similar al que vivió la Fórmula 1 el 1 de mayo de 1994, con motivo de la muerte de Ayrton Senna y Roland Ratzenberger.
Por suerte, no ocurrió nada tan trágico como en aquel maldito GP de San Marino, pero parece que las repercusiones de esta última cita del Mundial de Motociclismo pueden prolongarse bastante más allá de la carrera en sí.
La semana pasada, hablamos del impacto que tuvieron los pilotos de F1 a la hora de hacer cambiar de opinión a la FIA sobre el nuevo reglamento. Vale la pena ahora, pues, pedirle a Riccardo Ceccarelli, coach mental de Formula Medicine, que analice cuál es el enfoque de ambos mundos, ya que parecen diametralmente opuestos…
“Sí, yo diría que sin duda tienen mentalidades diferentes. El piloto de Fórmula 1 ha desplazado un poco la percepción del peligro y, por lo tanto, lo vive menos; y si se produjera algo peligroso, como fue el caso del accidente en Japón entre Franco Colapinto y Oliver Bearman, se hace notar”, empieza diciendo en una entrevista realizada por la edición italiana de Motorsport.com.
Carlos Sainz, de Williams, es muy sensible a la hora de debatir las cuestiones de seguridad de la F1
Foto de: Chris Graythen / Getty Images
“En cuanto hay algo peligroso, los pilotos de F1 se indignan todos y se juntan: están muy unidos en cuestiones de seguridad, y la Federación Internacional de Automovilismo ha parecido receptiva a sus peticiones. Se intenta eliminar cualquier riesgo posible, pero donde hay velocidad, el peligro permanece”.
Pregunta: ¿Y en MotoGP hay un enfoque diferente?
Respuesta: “Allí, los pilotos tienen una percepción del riesgo mucho mayor que sus colegas de los monoplazas, pero conviven con él y, de alguna manera, lo aceptan. El umbral que define el peligro es mucho más difuso. Hay una zona gris mucho más amplia: en moto se enfrentan a ello como solía ocurrir en la Fórmula 1 en los años 70. En definitiva, hay una mayor aceptación del riesgo”.
P: ¿Se les debe considerar imprudentes?
R: “No, hay dos componentes que hay que evaluar: el racional y el emocional. El aspecto emocional empuja al piloto a aceptar incluso los riesgos por lo que es una pasión extrema. Recurro a una metáfora del automovilismo, que se puede trasladar a las motos: la motivación, la emoción y la pasión representan el motor, mientras que la racionalidad se expresa a través del freno y la dirección, o el volante. En las rectas, se puede ir a toda velocidad, pero luego hay que tomar las curvas y hay que saber gestionar las emociones”.
Johann Zarco, Team LCR Honda, Francesco Bagnaia, Ducati Team accidente
Foto de: Gold and Goose Photography / Getty Images
“Cuando se acerca el momento de la salida o cuando se ponen el casco, los pilotos se ven dominados por la emotividad, que es un impulso positivo en busca de la máxima motivación. Eliminan cualquier forma de miedo, precisamente porque la ambición es volver a desafiar al destino y estar en la pista. Luego, quizá una vez que se quitan el casco, vuelven a dejar que prevalezca la racionalidad, que les empuja a reflexionar sobre los riesgos asumidos. Pero mientras esperan para subirse a la moto, se transforman. En el automovilismo es diferente, hay más protección, y espero que la situación pueda cambiar también en las dos ruedas”.
“Es interesante comprender, entre los dos mundos, la F1 y MotoGP, cuándo los tonos grises se vuelven demasiado oscuros. Los grados de color son muy diferentes en las dos categorías. Es evidente que hay un enfoque completamente diferente y hay quienes, en las motos, pagarían por volver a correr aunque estuvieran lesionados”.
Marc Márquez, Ducati Team
Foto de: Marc Fleury
P: Marc Márquez sufrió una caída espantosa en Le Mans: en el hospital le operaron el pie, pero también le intervinieron el hombro por un tornillo que se había desplazado. ¿Será el nueve veces campeón del mundo uno de los que intentará forzar el regreso, o preferirá recuperarse física y psicológicamente antes de volver a la moto?
R: “No, en el caso de Marc prevalecerá el aspecto racional que te hace pensar con sensatez. Está lejos en la lucha por el título, por lo que es mejor esperar una carrera más, en lugar de correr riesgos. Márquez ya se ha comprometido, en más de una temporada, por adelantar su regreso. En el mundo de la rehabilitación hay un dicho: ‘Voy despacio porque tengo prisa’. Es perfecto para Marc…”.
P: ¿Se borran rápidamente de la mente los terribles accidentes de Alex Márquez y Johann Zarco en Barcelona, o existe el riesgo de que se les quede grabado?
R: “A la lista añado otros dos accidentes graves, ya que trabajamos para BMW: en WSBK hemos sido testigos de caídas de Miguel Oliveira y Danilo Petrucci. Basta con oírles hablar para darse cuenta de que se quitan el golpe de la cabeza enseguida. Mentalmente se reinician rápidamente, y solo piensan en el regreso. Si algo les afecta, es el momento de pensar que hay una pérdida de motivación, y quizá sea el momento de parar”.
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