
El presidente Donald Trump afirmó este jueves que cree que la Corte Suprema podría fallar en contra de su intento de restringir la ciudadanía automática por nacimiento, una decisión que la corte tiene previsto emitir en junio y que el presidente calificó como “de enorme trascendencia”.
“Probablemente fallen en mi contra, pues parece que les gusta hacerlo”, declaró desde el Despacho Oval al referirse a la revisión judicial de la orden ejecutiva que firmó el pasado 20 de enero, el mismo día de su regreso a la Casa Blanca.
La medida busca eliminar el reconocimiento automático de ciudadanía para hijos de inmigrantes sin residencia permanente o que permanezcan irregularmente en Estados Unidos, un principio que durante más de un siglo ha sido respaldado por la interpretación de la Enmienda 14 de la Constitución.
Trump insiste en cambiar la norma
Durante su comparecencia, el mandatario volvió a cuestionar el sistema de ciudadanía por nacimiento y sostuvo que Estados Unidos es el único país que mantiene una política de este tipo.
“Uno pone un pie en nuestro país y, de repente, se convierte en ciudadano”, dijo Trump, quien vinculó la medida con un supuesto abuso migratorio y con consecuencias económicas negativas para el país.
El presidente aseguró además que, si no se modifica el sistema, millones de personas podrían obtener la ciudadanía estadounidense sin controles suficientes.
Críticas al Tribunal Supremo
Trump aprovechó la discusión sobre inmigración para lanzar nuevas críticas contra los magistrados de la Corte Suprema.
El mandatario expresó su descontento con varias decisiones recientes del tribunal y afirmó que algunas han perjudicado económicamente a Estados Unidos, incluyendo fallos relacionados con aranceles.
“Si la Corte Suprema ratifica esa decisión, le habrá prestado un pésimo servicio a los Estados Unidos”, sostuvo.


