
El expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años, ha sido acusado formalmente en Estados Unidos por los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, según documentos judiciales consultados por la agencia Efe. La acusación está relacionada con el presunto papel de Castro en el derribo, en 1996, de dos aviones operados por el grupo Hermanos al Rescate con sede en Miami. Castro era ministro de Defensa en aquel entonces, lo que lo convertía en la máxima autoridad del país después de su hermano Fidel.
El Departamento de Justicia (DOJ) ha presentado los cargos en el tribunal federal del Distrito del Sur de Florida contra Castro, a quien acusa de ordenar el ataque. El incidente ocurrió en febrero de 1996, cuando aviones militares cubanos derribaron dos avionetas Cessna C-337 que iban pilotadas por miembros de Hermanos al Rescate, un grupo de pilotos cubanos exiliados que auxiliaba a los balseros que intentaban escapar de la isla con destino a Florida. El equipo estaba compuesto por Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos de EEUU, y Pablo Morales, residente legal en el país. Los cuatro murieron en el ataque. Una tercera avioneta, en la que viajaba el líder de la organización, escapó por poco. Aquello desencadenó el embargo de EEUU contra Cuba, vigente hasta la fecha.
La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados en el derribo de las avionetas: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.
Esta imputación se produce en un contexto donde la administración de Trump ha acrecentado la presión sobre el gobierno comunista. El presidente de EEUU ha amenazado en repetidas ocasiones con una intervención militar en Cuba desde que las fuerzas estadounidenses capturaron al antiguo protector del gobierno cubano, el líder chavista venezolano Nicolás Maduro.
Desde este hecho, Trump ha intensificado sus discursos sobre un cambio de régimen en Cuba, después de prometer a principios de este año llevar a cabo una “toma de poder amistosa” del país si sus líderes no abrían su economía a la inversión estadounidense y expulsaban a sus adversarios. Por ahora, las autoridades de EEUU no han aclarado cómo ejecutarían una operación para capturar a Raúl Castro ni cuántos años de cárcel implicaría una máxima condena contra el exmandatario.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha instado este miércoles al pueblo cubano a exigir una economía de libre mercado con un nuevo liderazgo que, según dijo, marcará un nuevo rumbo en las relaciones internacionales de la isla. “En Estados Unidos, estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestros pueblos”, declaró Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, en un mensaje de vídeo en español.


