
Los escaños del hemiciclo del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, se han vestido de solemnidad este martes para la entrega de insignias a los primeros galardonados por la Orden Europea del Mérito. Una jornada que ha servido para revindicar, 75 años después de la Declaración Schuman, la identidad y los valores europeos de solidaridad y unidad. En su primera edición se ha premiado a veinte personas, entre ellas dos españoles: el chef José Andrés, fundador de la ONG World Central Kitchen; y el exsecretario general de la OTAN, Javier Solana.
“Europa no nos la han dado, se ha ido construyendo”, ha valorado al inicio de la ceremonia la presidenta de la Eurocamara, Roberta Metsola, que ha señalado a la Unión como “el logro más importante de la historia de la humanidad. Hoy honramos a aquellos que eligen construir Europa en cada aspecto de la vida. A quienes eligieron liderar cuando era difícil y el resultado era incierto. A quienes tomaron decisiones cuyas consecuencias puede que no lleguen a ver, sólo sabiendo que eran las correctas para nuestra Unión”, ha expresado la dirigente.
Solo trece de los 20 premiados han acudido a la ceremonia, marcada por las ausencias de los eurodiputados de Patriots (grupo de Vox en el Parlamento), la izquierda de The Left (de la que forman parte Podemos, parte de Sumar y Bildu) y de Los Verdes (grupo de Esquerra y el BNG). En su sentida intervención en español, Javier Solana ha agradecido el reconocimiento y se ha mostrado preocupado por la situación internacional: “En este momento, la UE es más necesaria que nunca”, ha destacado el diplomático, que también se ha referido a su etapa como Alto Representante de la institución. “Creo que la UE debe recuperar ese papel, tenemos que ser artífices de la paz porque el mundo necesita a Europa más que nunca”, ha señalado. “Yo soy español, pero soy europeo”.
Wałęsa y Merkel llaman a defender el proyecto europeo
En la relación de galardonados también han estado dirigentes históricos de Europa, como el expresidente polaco Lech Wałęsa o la excanciller alemana, Angela Merkel, en recompensa por su “contribución a la integración europea o al fomento y la defensa de los valores” de la Unión, según recoge el comunicado oficial de la Eurocámara. Ambos exmandatarios han advertido de los desafíos que plantea para Europa el mundo actual y la necesidad de defender lo conseguido en 75 años de proyecto común. “Hay que encontrar una forma práctica de organizar el mundo”, ha valorado Wałęsa. El histórico mandatario polaco avisó desde el atril del hemiciclo de que hay “tres grandes potencias, Rusia, China y Estados Unidos, que están intentando determinar el rumbo por el que va el mundo“, y puso de ejemplo el “derrotero” al que podría llegar la humanidad si Moscú “consigue doblegar” a Kiev en su invasión.
Merkel aprovechó su discurso para instar a la UE a cumplir con las promesas de “libertad, bienestar y democracia” que se les han hecho a los ciudadanos: “Vivimos en tiempos en los que las cosas cambian, y la gente se siente vulnerable, pero existen cosas constantes en el trabajo hacia esta Unión Europea”, ha valorado la excanciller. “Con el ataque a Ucrania, ha quedado claro que la libertad es frágil”, ha alertado, antes de pedir avances en una Unión Europea de Defensa. “No podemos fiarnos de que Estados Unidos, que ha sido un pilar fundamental, esté ahí para siempre”, ha destacado. La exmandataria también ha recordado los riesgos de los avances tecnológicos. “Atrevámonos a regular las redes sociales, y habrá que regular la IA. Puede que sea un error, pero de los errores se aprende. Hay que favorecer la libertad de información, pero no la libertad de las mentiras”.
En sus tres categorías —miembros, miembros distinguidos y miembros honorables—, el nuevo reconocimiento valora también la contribución a varios miembros de la política y la sociedad civil, como la abogada ucraniana Oleksandra Matviychuk, el jurista y académico Marc Gjidara o la doctora Sandra Lejniece, todos ellos asistentes a la ceremonia. La gran ausencia en la ceremonia fue la del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, premiado con la máxima distinción por “darle rostro al coraje” de su país ante la agresión ilegal de Rusia a Ucrania, que supone además “una amenaza para el continente”.
Una de las mayores ovaciones de la jornada ha llegado con la intervención de Jerzy Buzek, antiguo primer ministro de Polonia. “El mundo que conocíamos ya no existe, y debemos reforzar este proyecto extraordinario que es la UE, como decía Robert Schuman. La UE es un proyecto de imaginación, un sueño”, ha valorado quién fuera presidente de la Eurocamara. “Creo que los ciudadanos deben ver que Europa puede ofrecerles prosperidad, trabajo de calidad. Siempre hemos sido fuertes a la hora de imaginar un futuro mejor, así que seamos valientes”.
El resto de los miembros de honor que acudieron a la ceremonia fueron el ex primer ministro de Portugal, Aníbal Cavaco Silva; el cardenal y secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin; la presidenta de Moldavia, Maia Sandu; el excanciller austriaco Wolfgang Schüssel, y el expresidente del Banco Central Europeo Jean Claude Trichet. Entre los designados miembros de la Orden, acudieron a Estrasburgo el abogado y académico Marc Gjidara; la médica, científica y líder académica Sandra Lejniece; la abogada de derechos humanos Oleksandra Matviichuk, y la exvicepresidenta de la Comisión Europea, Viviane Reding.
Aunque no asistieron a la ceremonia, también fueron reconocidos el chef y fundador de la ONG “World Central Kitchen”, el español José Andrés, junto a figuras de la cultura y el deporte como el jugador de baloncesto Giannis Antetokounmpo y la banda musical U2. En concreto, se ha reconocido al chef español por haber utilizado la gastronomía como una herramienta de “ayuda vital” en sus iniciativas humanitarias. “Ha desempeñado un papel fundamental en momentos de crisis”, subrayó la vicepresidenta de la Eurocámara Sophie Wilmès, miembro del jurado.
Ovación para la primera ministra de Moldavia
Especialmente aplaudida ha sido la primera ministra de Moldavia, Maia Sandu, en un momento en el que el país trata de avanzar en su integración en el bloque comunitario pese a las injerencias de Rusia, país con el que comparte frontera. “Esta distinción pertenece al pueblo moldavo”, ha destacado la mandataria, antes de ser interrumpida por gritos de detractores en su contra, respondidos por un aplauso unánime del resto del hemiciclo.
“Este es el mérito de las personas que siguen comprometidas con el futuro de nuestro país”, ha destacado Sandu, que ha recordado que su territorio sufre daños por misiles y drones en su frontera con la Ucrania invadida por Rusia. Por todo ello, Sandu ha terminado su agradecimiento con una petición: “Mi ruego a la Unión es sencillo, recompensen estos méritos y dejen que Moldavia avance en la integración europea”, recordando el estatus de candidato de su país para entrar a formar parte de la comunidad europea.


