El bicarbonato de sodio es un ingrediente al que se le atribuyen múltiples bondades, desde mejorar las digestiones hasta higienizar verduras. Sin embargo, para separar el mito de la realidad, el microbiólogo y bioanalista Marlon Toscano explica tres beneficios reales de este compuesto en el ámbito culinario y de higiene.
Toscano, experto en higiene y manipulación de alimentos, aclara que, aunque el bicarbonato no es útil para desinfectar alimentos (ya que no elimina bacterias), sí es un aliado estratégico desde su uso funcional hasta la seguridad alimentaria.
1. Suaviza la textura de las legumbres

Un uso clásico en la cocina es lograr que granos y legumbres tengan una textura suave. Esto se debe a que el bicarbonato aumenta el pH del agua, lo que ayuda a “romper parcialmente las pectinas y hemicelulosas de las paredes celulares, permitiendo que las legumbres absorban más agua y se ablanden más rápido durante la cocción”.
La recomendación del experto es dejar las legumbres en remojo toda la noche usando media cucharadita de bicarbonato por litro de agua. Tras el remojo, enjuágalas con abundante agua y cocínalas de forma habitual. Verás cómo el bicarbonato hace su “magia” en la estructura del grano.
2. Neutraliza los malos olores
En la higiene del hogar, este ingrediente es ideal para mantener un olor neutro en el refrigerador. Según el experto, esto ocurre “porque actúa como una base débil que reacciona con compuestos ácidos liberados por algunos alimentos”.
¿Cómo aplicarlo? Solo debes dejar un recipiente destapado con cuatro o cinco cucharadas de bicarbonato de sodio dentro de la nevera. Para garantizar los resultados, cámbialo cada dos a cuatro semanas para asegurar su efectividad, eliminando compuestos volátiles.
3. Limpieza de utensilios y envases
La mezcla de bicarbonato y aceite es una herramienta eficaz para retirar residuos pegajosos de frascos y envases. Gracias a su alcalinidad, se forma una pasta que debilita los pegamentos de las etiquetas. El truco está en mezclar el bicarbonato con un poco de aceite para generar una pasta ligeramente abrasiva. Luego frota durante unos segundos sobre la superficie y luego lava el envase normalmente con jabón.

Otros usos del bicarbonato de sodio en la cocina
El bicarbonato de sodio es el ingrediente principal para hacer polvo de hornear casero y lograr un efecto esponjoso en tus masas. Al combinarlo con ácido tartárico, obtienes un poderoso impulsor químico artesanal, libre de aditivos innecesarios.
La receta es muy sencilla: solo debes mezclar 1 cucharada de bicarbonato de sodio, agregar 2 cucharadas de cremor tártaro (o ácido tartárico) y 1 cucharada de almidón de maíz, de papa o de yuca. Guarda la mezcla en un recipiente hermético y ya está lista para agregarla a tus preparaciones horneadas.
Repelente de insectos
La composición del bicarbonato de sodio es efectiva para repeler insectos; solo debes esparcir la mezcla en rincones estratégicos. También puedes preparar una infusión de laurel y bicarbonato con azúcar como un cebo anti-cucarachas bastante eficaz.
Ambientador natural
Si mezclas bicarbonato con hojas de laurel y lo colocas cerca de una zona donde se genere calor (sin llevarlo directamente al fuego para evitar el humo), puedes obtener un perfume natural totalmente gratis para tu cocina.
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