
El rey británico Carlos III ha presentado este miércoles ante el Parlamento las prioridades legislativas del gobierno de Keir Starmer para el próximo ejercicio parlamentario, en plena crisis sobre el futuro del líder laborista, presionado para dimitir por su propio partido tras los malos resultados en las elecciones locales y regionales del pasado jueves.
En una tradicional ceremonia llena de pompa, el rey ha llegado desde el palacio de Buckingham en procesión oficial escoltado por unidades militares y de caballería, vestido con la túnica de Estado, para posteriormente colocarse la corona imperial antes de su alocución en la Cámara de los Lores.
Carlos III ha leído un discurso preparado por el Ejecutivo de Starmer en medio de una gran crisis política en el Reino Unido, después de que varios miembros del Ejecutivo dimitieran el martes y alrededor de 80 diputados laboristas pidieran la salida de Starmer, si bien no pudieron activar un desafío formal a su liderazgo por la falta de un candidato de consenso para sustituirle.
Con ese escenario de fondo, el discurso del rey ha detallado los proyectos de ley que el Gobierno prevé tramitar este año, entre ellos la Ley de Asociación Europea para “estrechar la relación comercial” con la Unión Europea. “Mis ministros buscarán mejorar las relaciones con los socios europeos como un paso vital para fortalecer la seguridad europea”, ha leído el monarca.
Se prevé asimismo un nuevo marco para permitir al Reino Unido alinear ciertas normas con el mercado único europeo en áreas como los estándares alimentarios, dentro de la iniciativa del gobierno laborista de acercar el país a la UE tras el Brexit.
También ha reafirmado “el compromiso inquebrantable del Reino Unido con la OTAN y nuestros aliados de la OTAN, incluso mediante un aumento sostenido del gasto en defensa”. Asimismo, ha subrayado que Londres mantendrá “el apoyo inquebrantable al valiente pueblo de Ucrania, que lucha en la primera línea de la libertad” y “seguirá promoviendo la paz a largo plazo en Oriente Medio y la solución de dos Estados en Israel y Palestina”.
El discurso leído por Carlos III también ha hecho referencia a la “seguridad energética, defensiva y económica” del Reino Unido, abogando por impulsar “una nueva era de generación de energía nuclear británica” mediante el Proyecto de Ley de Regulación Nuclear.
En el paquete de gobierno, de unos 35 proyectos de ley, figuran asimismo la posible nacionalización de la siderúrgica British Steel, la creación de un fondo soberano de inversión en infraestructuras, así como la introducción de un carnet de identidad digital.


