#Mundo:Por qué Starmer está a punto de caer como primer ministro: quiénes piden su dimisión, qué candidatos suenan para sucederle… #FVDigital

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Los partidos políticos británicos son de armas tomar. La paciencia no está entre sus virtudes. En cuanto las cosas se tuercen siempre hay líderes en la sombra, cargos o parlamentarios dispuestos a pedir la cabeza del líder, aunque ese sea el primer ministro del Reino Unido (o por eso mismo). Lo vimos con la larguísima crisis del Partido Conservador (cinco primeros ministros en 14 años) y lo vemos ahora con el Partido Laborista.

Crisis? What crisis?

Si el perfil del actual primer ministro venía ya debilitado desde hace meses, las dudas sobre la continuidad de Keir Starmer al frente del Gobierno británico se incrementaron tras el varapalo sufrido por los laboristas en los comicios locales parciales en Inglaterra y los regionales en Escocia y Gales.

Perdieron casi 1.500 concejales y fueron derrotados en su feudo histórico de Gales, bajo control laborista desde 1999, donde pasaron a ser la tercera fuerza más votada, y obtuvieron su peor resultado histórico en las elecciones al Parlamento escocés.

Las elecciones se habían presentado como una prueba clave para el liderazgo de Starmer, en medio de pésimos índices de popularidad. A todo ello se sumó la polémica por su decisión de nombrar a Peter Mandelson embajador en Estados Unidos, lo que llevó a algunos diputados a cuestionar su criterio.

Por eso, cada vez más miembros del Partido Laborista piden la cabeza de Starmer. Las presiones para que dimita o, al menos, presente un calendario para dejar el poder no dejan de crecer. Él se resiste. El primer ministro le ha dicho a su gabinete que no tiene intención de dejar el poder. Starmer les ha dicho a sus ministros que el partido “dispone de un mecanismo para contestar (la autoridad) de un líder, y no se ha puesto en marcha”.

Se ha referido así a los 81 parlamentarios (el 20% del total de diputados laboristas) necesarios para forzar unas elecciones primarias dentro del partido y buscar un sustituto. De momento, al menos 80 diputados laboristas piden ya a Starmer que renuncie (ayer lunes eran 64).

Y en medio de la crisis, el discurso del Rey

  • La crisis del Partido Laborista llega en un momento inoportuno. Este miércoles, cientos de parlamentarios se reúnen en Westminster para el Discurso del Rey, un evento que marca la apertura de una nueva sesión parlamentaria. Carlos III leerá un discurso que expondrá la legislación que el gobierno pretende presentar en la próxima legislatura. Ese discurso ha sido redactado por el gobierno y aprobado por el gabinete, ese que ya ha registrado varias dimisiones. Tal vez la necesidad de cumplir con el acto y el protocolo, y de fingir armonía ante el rey, obligue a los rivales de Starmer a esperar unas horas para derribarlo.

Los que piden a Starmer que dimita

Dentro del Ejecutivo, las ministras de Exteriores e Interior, Yvette Cooper y Shabana Mahmood, respectivamente, han instado a Starmer que establezca una transición de poder ordenada, según el diario The Guardian.

Eres un buen hombre, pero he visto que eso no es suficiente”

De momento, tres ministras ha predicado con el ejemplo. Miatta Fahnbulleh, secretaria de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local; Alex Davies-Jones, ministra de Víctimas y contra la Violencia sobre las mujeres; y Jess Phillips, ministra de Protección Infantil. Esta última le ha escrito al primer ministro una carta de dimisión. “Eres un buen hombre, pero he visto que eso no es suficiente”, le dice.

Añade Philips en su misiva de renuncia: “El deseo de evitar discusiones hace que rara vez discutamos, lo que impide y retrasa las oportunidades de progreso… La decencia es vital, la curiosidad serena también es necesaria, pero también lo son la lucha y la determinación. Hay que discutir, defenderse, argumentar, convencer a los demás”.

Según Chris Mason, editor político de BBC News, la carta de dimisión de Phillips “es una crítica demoledora a su estilo de gobierno, y es precisamente el tipo de comentarios que he escuchado de ministros en privado durante meses”. En la carta se percibe “una profunda frustración”, la de no haber logrado tanto como les gustaría.

Por su parte, Fahnbulleh renuncia porque esta en desacuerdo con la gestión del primer ministro. Entre los errores del Ejecutivo, menciona el recorte del subsidio al combustible para los pensionistas o los de las personas con algún tipo de discapacidad, asuntos que “han generado dudas en muchos de mis electores sobre nuestra misión”. Asegura que, tras “miles y miles de conversaciones” con los votantes, ha visto que “han perdido la confianza en él”.

Se han cometido demasiados errores y se han visto demasiadas cosas contrarias a los valores laboristas”

“Se han cometido demasiados errores y se han visto demasiadas cosas como contrarias a los valores laboristas“, asegura Fahnbulleh. No solo se va sino que le ha pedido a Starmer que “haga lo correcto” para el Reino Unido y establezca un calendario para su retirada del poder.

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La tercera en dimitir ha sido Alex Davies-Jones, que ha compartido en X su carta de renuncia. Allí ha implorado al primer ministro que “actúe en interés del país y establezca un calendario para su partida“.

Antes que las tres ministras, la semana pasada dimitieron cargos importantes del gabinete como Joe Morris, mano derecha de Wes Streeting, ministro de Sanidad; Tom Rutland, secretario privado de la ministra de Medio Ambiente; y Naushabah Khan, secretaria de la oficina del gabinete de Starmer. Todos ellos urgen a buscar un nuevo liderazgo.

Los que aún le apoyan

Otros le apoyan. Tras la reunión, aliados clave, como el ministro de Vivienda, Steve Reed, y el ministro de Trabajo y Pensiones, Pat McFadden, declararon a la prensa que seguían apoyando a Starmer.

El secretario de Defensa, John Healey, ha sido el último ministro del gabinete en respaldar públicamente al primer ministro. En X ha escrito: “La gente está preocupada por los conflictos actuales y las crisis globales inminentes. Esperan que su gobierno lleve al país, como lo está haciendo el primer ministro”. Y ha añadido: “Más inestabilidad no está en el interés de Gran Bretaña. Nuestro enfoque completo ahora debe estar en lidiar con los desafíos económicos y de seguridad inmediatos”.

El primer ministro ha prometido seguir luchando, incluso sugiriendo que podría cumplir dos mandatos, pero la decisión podría haber escapado a su control. El lunes, Starmer reconoció que su gobierno ha cometido errores y prometió tomar medidas para afrontar los grandes retos que enfrenta el país.

Pero el discurso con el que pretendía acallar el debate parece haber sido contraproducente. El número de diputados laboristas que piden su dimisión no ha hecho sino aumentar con las horas: de 64, el lunes a 72, en la mañana del martes y a 80, tras la reunión del gabinete en Downing Street.

Candidatos a suceder a Starmer

¿Tienen los laboristas críticos con Starmer un recambio? La diputada Catherine West lanzó este sábado un ultimátum y dijo que, si ninguno de los actuales ministros del gabinete se postulaban, ella misma trataría de agrupar el respaldo necesario de 81 personas. West lleva horas recabando nombres para solicitar al primer ministro que establezca un calendario para la elección de un nuevo líder en septiembre.

El Partido Laborista tiene dos ramas principales, a derecha e izquierda, y de ahí podrían salir los dos principales candidatos a suceder a Starmer si este dimite. La “izquierda moderada” es el grupo de críticos del primer ministro que apoyan al actual alcalde de Mánchester, Andy Burnham. La ya exministra Fahnbulleh ha dicho que le respaldaría.

No obstante, Burnham necesitaría conseguir un escaño parlamentario. Si no hay manera rápida de conseguirlo, es posible que quienes forman parte de este ala de los laboristas empiecen a buscar otro candidato que actualmente sea diputado, cuenta el corresponsal político de la BBC, Henry Zeffman.

En el ala más derechista del partido está el ministro Streeting, con no disimuladas ambiciones de liderar al laborismo. En estos meses, no le ha ocultado a Starmer que está preparado para una contienda por el liderazgo si se produjera, pero que no sería él quien la desencadenara. Los aliados de Streeting afirman que fue la otra facción, más a la izquierda, la que inició esta crisis de liderazgo con peticiones coordinadas para que el primer ministro estableciera un calendario para su dimisión.

La tercera en discordia podría ser la ex viceprimera ministra Angela Rayner. Fue la mano derecha de Starmer antes de renunciar el año pasado por no pagar la cantidad correcta de impuestos sobre la propiedad. En un comunicado emitido el domingo, instó al jefe del Gobierno a estar a la altura de las circunstancias, añadiendo que “lo que estamos haciendo no funciona y debe cambiar”. Rayner no ha anunciado formalmente su voluntad de ser candidata.



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