Donald Trump aseguró este martes, en declaraciones a ABC, que Venezuela liberará a todos los presos políticos que aún permanecen encarcelados y reivindicó el papel de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, en el proceso abierto tras la caída de Nicolás Maduro.
«Vamos a … sacarlos a todos. Delcy está haciendo un gran trabajo», dijo el presidente estadounidense, en respuesta a la pregunta de ABC sobre si le preocupa que todavía no hayan sido liberados todos los presos del régimen. Trump sostuvo que la situación en Venezuela ha cambiado de forma radical en apenas unos meses. «El pueblo de Venezuela está encantado con lo que está pasando. No se lo pueden creer. Están bailando en las calles», afirmó.
El presidente vinculó directamente esa nueva etapa política con la apertura económica y el regreso de las grandes petroleras estadounidenses al país. «Tenemos a Exxon, tenemos a Chevron, todas las grandes compañías petroleras entrando. Venezuela está ganando ahora más dinero que en los últimos 25 años», aseguró. Trump añadió que «muchos» presos políticos ya han salido de prisión y prometió que «todos van a salir».
Las declaraciones llegan cuando sigue en marcha el proceso de amnistía aprobado en febrero por el nuevo poder político venezolano tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. La ley fue impulsada por Rodríguez bajo presión diplomática de Washington y presentada por las nuevas autoridades como el inicio de un «nuevo momento político» para el país.
Más de 500 presos políticos
La realidad sobre el terreno, sin embargo, sigue lejos de la normalidad institucional. Según el último balance de Foro Penal, en Venezuela permanecen encarceladas 508 personas por motivos políticos. Entre ellas hay 44 extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad, 179 militares y un adolescente. La ONG sostiene además que más de 11.000 personas continúan sometidas a medidas restrictivas de libertad, como prohibiciones de salida del país, comparecencias periódicas ante tribunales o libertad condicional.
Foro Penal calcula que desde 2014 se han producido más de 19.000 detenciones políticas en Venezuela. Aunque el Parlamento chavista asegura que 7.654 personas se han beneficiado de la amnistía, la mayoría no estaban en prisión, sino bajo medidas cautelares. Solo 247 presos habrían sido excarcelados de forma efectiva, mientras que otros 7.407 recuperaron la libertad plena tras años sometidos a controles judiciales.
🇻🇪URGENTE. El presidente Trump me dice que TODOS los prisioneros políticos en Venezuela van a ser liberados. Lo dice en dos ocasiones. pic.twitter.com/K5MLVNarsc
— David Alandete (@alandete) May 12, 2026
La Casa Blanca presenta ahora Venezuela como uno de los principales éxitos internacionales de Trump en este segundo mandato. Washington sostiene que la combinación de presión militar, aislamiento diplomático y negociación directa con sectores del chavismo permitió la salida de Maduro, abrió el proceso de excarcelaciones y facilitó el regreso de grandes compañías energéticas estadounidenses al país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo.
Trump ya había celebrado públicamente el inicio de las liberaciones poco después de la captura de Maduro. El 10 de enero escribió en la red Truth Social que Venezuela había comenzado «a lo grande» el proceso de excarcelación de presos políticos y atribuyó directamente ese movimiento a la intervención estadounidense.
«Venezuela ha comenzado el proceso, A LO GRANDE, de liberar a sus presos políticos. ¡Gracias! Espero que esos presos recuerden lo afortunados que fueron de que Estados Unidos apareciera e hiciera lo que tenía que hacer», escribió entonces el presidente. Añadió además una advertencia dirigida a los liberados: «Espero que nunca lo olviden. Si lo hacen, no será bueno para ellos».
Aquellas declaraciones llegaron apenas una semana después de la llamada ‘Operación Resolución Absoluta’, la ofensiva militar estadounidense sobre Venezuela que culminó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York para afrontar cargos federales por narcotráfico. Según el Pentágono, la operación implicó más de 150 aeronaves y meses de planificación.
En esos días, Trump aseguró también que Estados Unidos supervisaría temporalmente la transición política venezolana «hasta que pueda producirse una transición segura, adecuada y prudente». La Casa Blanca advirtió entonces que las fuerzas estadounidenses estaban preparadas para intensificar su intervención si la situación lo requería.

