Los Lakers están finalmente fuera de la contienda. Los actuales campeones, los Thunder, resistieron un intento de remontada tardía para barrer la serie de semifinales de la Conferencia Oeste el lunes por la noche, 115-110.
Cualquiera con dos pares de ojos funcionales podía ver la brecha entre estos dos equipos. Los Thunder son el epítome del baloncesto moderno: jóvenes, atléticos y profundos. Los Lakers, en cambio, se sostenían gracias a un LeBron James de 41 años y aún de élite, adrenalina y cinta adhesiva.
Ahora que terminó, la incertidumbre cuelga sobre los Lakers como una nube oscura. En unas semanas comenzará la temporada muerta, y con ella llegarán decisiones que podrían definir la próxima década del baloncesto angelino.
Sin más preámbulos, aquí están las cinco preguntas más importantes que los Lakers deberán enfrentar en esta temporada muerta:
1.) ¿Qué hará LeBron James? Esta no es solo la pregunta más grande para los Lakers, sino para todo el universo de la NBA. James es agente libre y puede firmar con cualquier equipo. A sus 41 años, también podría optar por retirarse. Tras el partido, se le preguntó sobre su futuro y reflexionó sobre su temporada 23 en general: habló de perderse las primeras seis semanas, del proceso, las prácticas tempranas, las rutinas previas, de convertirse en la tercera opción, de la preparación, el sacrificio, su familia, su hija, su esposa y sus hijos. Sus comentarios no sonaron como un anuncio de retiro, pero tampoco como los de un jugador completamente convencido de seguir. “No sé”, dijo al preguntársele si se retiraría o continuaría. Esto deja a los Lakers en un limbo hasta que él decida. Si LeBron se retira, podrán planificar el retiro de su camiseta mientras construyen un equipo en torno a Luka Doncic. Si decide regresar para una temporada 24, la pregunta es si podrán competir por un título en la brutal Conferencia Oeste. ¿Regresa a Los Ángeles o lleva sus talentos a otro equipo?
2.) ¿Qué hacer con Austin Reaves? Aquí chocan la emoción y los negocios. Desde que firmó como agente libre no seleccionado en el draft, Reaves se ha convertido en una de las mejores historias de desarrollo en la historia de la franquicia. Tiene una opción de jugador por unos 14.5 millones de dólares la próxima temporada, que casi con certeza rechazará, siendo elegible para un contrato máximo de cinco años y entre 241 y 246 millones. ¿Se lo darán los Lakers? Ese dinero es para superestrellas y pilares de franquicia, y Reaves ni siquiera ha sido All-Star. Invertir en él significa apostar por una sociedad con Doncic, pero ¿es realmente el mejor complemento? Ambos necesitan el balón y ninguno es un defensor de élite. Sin embargo, los Lakers podrían dejarse llevar por el sentimentalismo. Quizás otros equipos como Jazz, Bulls o Nets se enamoren de Reaves y fuercen la mano angelina, o tal vez surjan escenarios de firma y canje. De cualquier modo, las negociaciones con Reaves moldearán en silencio los próximos cinco años de la franquicia.
3.) ¿Deberían los Lakers buscar otra superestrella? Esto es fascinante porque es lo que los Lakers hacen: coleccionar estrellas como Thanos colecciona las gemas del infinito. Habrá muchos nombres flotando en los círculos de la NBA: Giannis Antetokounmpo, Kevin Durant, Zion Williamson, Ja Morant, Donovan Mitchell, o incluso una reunión con Anthony Davis. Pero la pregunta no debería ser solo si buscar otra estrella, sino si esa es la forma correcta de armar un equipo para vencer a los Thunder. Oklahoma City no barrió a los Lakers por tener un puñado de superestrellas, sino por su profundidad abrumadora. La era de simplemente apilar nombres y ganar campeonatos se siente cada vez más anticuada. Los Lakers no necesitan otra superestrella; necesitan un roster capaz de competir con OKC.
4.) ¿Qué hacer con el resto de los agentes libres? Aquí la temporada muerta se complica rápido. Rui Hachimura se jugó para ganar dinero serio; Luke Kennard aún puede tirar con precisión; Deandre Ayton y Marcus Smart tienen opciones de jugador; Jaxson Hayes sigue siendo intrigante pese a su inconsistencia. Los Lakers tendrán mucha flexibilidad de espacio salarial, pero muchos de los mejores jugadores disponibles serán sus propios agentes libres. ¿Renovar a Kennard? ¿A Hachimura? ¿Dejarlos ir? Habrá muchas decisiones menores de roster que tomar.
5.) ¿Qué quiere la nueva directiva que sea esta franquicia? Mark Walter no compró los Lakers para mantener el statu quo. Los dueños que gastan miles de millones llegan con ambición, visión y ego. Walter ya transformó a los Dodgers en el estándar de oro de la propiedad deportiva moderna: basado en datos, agresivo, despiadado cuando es necesario. ¿Qué hará con los Lakers esta temporada muerta? ¿Empoderará a Rob Pelinka? ¿Lo reemplazará? ¿Traerá un presidente de operaciones de su elección? Ya comenzó a reestructurar la oficina principal y más movimientos parecen inevitables. Los Lakers no solo entran a una temporada muerta; entran a una nueva era bajo la propiedad de Walter. La forma en que respondan estas cinco preguntas determinará si Luka Doncic pasa la cúspide de su carrera compitiendo por campeonatos o siendo la estrella de una versión mediocre del Lake Show.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


