La presión por encajar en tallas de ropa irreales puede provocar trastornos alimentarios #FVDigital

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Logroño (España).- Un estudio de una universidad española constató que «la presión por encajar en tallas de ropa irreales puede provocar frustración, ansiedad y trastornos de la conducta alimentaria entre adolescentes», especialmente en chicas de entre 12 y 15 años.

Se trata de una investigación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en la que ha participado la psiquiatra Lucía Gallego, y que revela que, en los últimos 21 años, se registraron en España 15.338 ingresos por anorexia nerviosa, lo que representa el 12,9 % de las hospitalizaciones por trastornos mentales en jóvenes.

Este estudio, publicado en la revista científica ‘Journal of Eating Disorders‘, también señala que el 90 % de los casos corresponde a mujeres, con una edad media de 15 años y una estancia hospitalaria de 14 días, superior a la de otros trastornos psiquiátricos, detalló este lunes UNIR en una nota.

Frustración continua

El tallaje reducido en la ropa para adolescentes puede aumentar el riesgo de malestar psicológico y problemas de salud mental», explicó Gallego, también directora médica del Instituto de Salud Mental y Bienestar ‘Emooti’.

La psiquiatra justifica que la frustración continua por no encontrar tallas disponibles o no poder acceder a determinadas marcas puede activar ansiedad, autocrítica, perfeccionismo o sensación de no encajar.

Además, la reducción del rango de tallas o la oferta exclusiva de modelos pequeños, incluidos los formatos de talla única (‘one size’), refuerza un ideal corporal limitado, ya que «no solo define una estética, sino que condiciona la salud mental de una generación», precisó.

No entrar en una talla puede provocar una autoevaluación negativa, que empuja a iniciar dietas restrictivas sin supervisión médica, aumentando el riesgo de anorexia nerviosa y bulimia», detalló Gallego.

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Las redes sociales

Redes sociales y autoimagen

El impacto del tallaje irreal se ve amplificado por las redes sociales, dado que «muchas jóvenes comparan su cuerpo con imágenes filtradas o editadas, lo que refuerza la percepción de que hay algo incorrecto en ellas», apuntó la psiquiatra.

Así, la mala autoimagen es uno de los principales predictores de riesgo para autolesiones y conductas suicidas porque «si no encajan en la ropa de su grupo de referencia, pueden interpretar que tampoco encajan en el entorno social al que aspiran».

La falta de herramientas para la autorregulación del malestar psicológico puede derivar, explicó Gallego, incluso en autolesiones para manejar y aliviar el dolor emocional.

Claves para prevenir

Ante esto, esta psiquiatra destacó la importancia de fomentar espacios de diálogo abiertos y sin tabúes en el ámbito familiar, donde los adolescentes puedan expresar sus inquietudes.

«Es fundamental abordar la imagen corporal y el sentimiento de pertenencia sin restarles importancia», subrayó esta experta, quien insistió en la necesidad de trasladar el mensaje de que «el problema no reside en el cuerpo, sino en un sistema de tallaje limitado y poco inclusivo». 



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