
Es bien conocida la obsesión que tiene el presidente de Rusia, Vladimir Putin, por su seguridad. El líder del Kremlin ni siquiera se fía de su círculo más cercano y ahora, se ha conocido un nuevo detalle sobre sus extremas precauciones.
El diario The Sun publica este sábado que Putin obliga a sus asesores y funcionarios que se quiten el reloj antes de reunirse con él y de hecho, en recientes audiencias del presidente, se ha visto a sus acompañantes sin reloj.
“Los teléfonos móviles llevan mucho tiempo prohibidos, y ahora se han añadido los relojes a las restricciones, tanto electrónicos como mecánicos”, declaró una fuente interna del Kremlin.
La medida, según esta misma fuente, entró en vigor a mediados de abril. Putin, que fue agente de la KGB en los inicios de su carrera, teme que se pueda utilizar un reloj para perpetrar un atentado contra su vida.
Según Point Media, la nueva norma de vigilancia se suma a otros requisitos de seguridad, incluido el veto sobre teléfonos, tabletas y ordenadores portátiles.
Otros analistas sostienen que el Kremlin está aplicando esta norma para ocultar la hora en que se producen las reuniones, ya que los encuentros de Putin con los funcionarios se graban. La ausencia de vigilancia implica que se eliminan los metadatos de las fotos y vídeos de Putin.


