En su último decreto presidencial, Volodímir Zelenski «autoriza la celebración de un desfile en Moscú (Federación de Rusia) el 9 de mayo de 2026». La Plaza Roja, según decretaron desde Kiev a última hora del viernes, ha quedado fuera del alcance de sus armas y … el desfile por el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial se ha llevado a cabo sin incidentes.
El líder del país invadido no ha desperdiciado la oportunidad de poner un punto cómico a la insólita circunstancia. Desde el Kremlin bramaron contra el texto oficial ucraniano. «¡Ay de aquel que intente restarle importancia al Día de la Victoria! Ese es su problema», dijo el portavoz de la presidencia rusa, Dmitry Peskov. Y remató subrayando que no precisan del «permiso de nadie» para celebrar su tradicional Desfile de la Victoria. Un evento central que en esta ocasión se ha celebrado sin tanques ni sistemas de misiles y con muchos menos soldados marchando.
Ucrania, que ya ha demostrado pericia para llevar sus drones hasta el centro de Moscú, ha apostado esta vez por traer a sus prisioneros de vuelta. En los próximos días tendrá lugar un intercambio de mil cautivos de cada parte. «La Plaza Roja nos importa menos que las vidas de los prisioneros ucranianos que pueden ser traídos a casa», destacó Zelenski en las redes sociales.
La prensa ucraniana traslada en sus cabeceras las palabras del mandatario ruso, Vladímir Putin, desde el centro de Moscú. Al contrario que en la capital rusa, la conexión a internet en Kiev se ha mantenido estable toda la mañana. Putin afirma que «los combatientes de la SVO [operación militar especial, por sus siglas en ruso] se enfrentan a una fuerza agresiva respaldada por todo el bloque de la OTAN, y a pesar de ello avanzan». Sentencia, además, que su «causa es justa, la victoria siempre ha sido y siempre será nuestra».
Algunos medios rusos informaron que la retransmisión televisiva del evento se realizaría con cierto retraso. El Kremlin quería tener controlado cada píxel. Quizás, debido a su edad, muchos altos cargos rusos todavía recuerdan el Congreso de Diputados del Pueblo de 1989 y su efecto social. Entonces. la televisión soviética estuvo ocho horas al día en puro directo. Todos asistieron al momento en que Gorbachov intentó cortar el micrófono de Andréi Sájarov, el físico que diseñó la bomba de hidrógeno y fue uno de los críticos más incómodos de la nomenklatura.
En el quinto año de la guerra, también las costuras de la propaganda rusa aflojan. Sobre todo, teniendo en cuenta las múltiples advertencias de represalia emitidas desde Rusia si Ucrania se atrevía a perturbar su marcha.
El Día de la Victoria es uno de los eventos centrales del calendario político ruso. Una conmemoración que ha sido rescatada y aupada por el propio Putin. Y, por este motivo, «cuando sobre Moscú, en el día del principal ritual estatal, aparece una amenaza, la gente empieza a ver no solo el desfile, sino también la debilidad del sistema», destaca en sus redes sociales Bohdan Krotevych, militar ya retirado que estuvo en la defensa de Mariupol.
«Cuando sobre Moscú, en el día del principal ritual estatal, aparece una amenaza, la gente empieza a ver no solo el desfile, sino también la debilidad del sistema»
Bohdan Krotevych
Militar retirado de Ucrania
Un detalle importante es que en este último decreto presidencial de Zelenski se menciona exclusivamente la seguridad de la Plaza Roja. Lo más probable es que Ucrania respete el alto el fuego, en teoría acordado por iniciativa de Trump, aunque esto suponga perder una golosa oportunidad. La capital rusa ha reforzado su defensa aérea dejando vulnerables, seguramente, algunas infraestructuras clave. Desde el mes de marzo, Ucrania ha dado el salto a una campaña de bombardeos periódicos contra instalaciones militares, energéticas e industriales en lo profundo del territorio ruso.
El nuevo alto el fuego acordado se parece a los anteriores. A primera hora de este sábado, el Estado Mayor de Ucrania registraba 45 ataques en el frente en el período comprendido entre las 22:00 y las 8:00 del 8 al 9 de mayo. La tregua comenzaba a medianoche y durará tres días más, hasta el 11 de mayo.
Terminado el desfile de 45 minutos en Moscú, Zelenski aprovechó para enviar un mensaje a los socios continentales. «Hoy es el Día de Europa. Y Ucrania lo conmemora no de manera formal ni mediante eslóganes, sino plenamente consciente de que ya somos una parte inseparable de la familia europea».

