Yaniris Martínez Cordero recibió 30 años de prisión tras ser hallada culpable de provocar la muerte de su hijastra de 3 años mediante maltratos físicos, verbales y emocionales constantes.
El fallo fue dictado por un tribunal de la provincia, a solicitud del Ministerio Público, que presentó pruebas contundentes demostrando los actos de tortura y barbarie cometidos por Yaniris Martínez Cordero, responsables del trágico desenlace.
Además, Nichalson Nina, padre de la niña, fue condenado a un año de prisión tras comprobarse su negligencia en el cuidado de la menor. La sentencia se basó en violaciones específicas del Código Penal Dominicano.
De acuerdo al expediente, la menor fue llevada sin signos vitales a un centro de salud en Gaspar Hernández el 8 de mayo de 2023, donde un médico legista recomendó la realización de una autopsia que reveló múltiples laceraciones antiguas en espalda y abdomen.
Investigaciones lideradas por el fiscal Fernando Martínez demostraron que previamente se había firmado un acuerdo de no agresión en el centro educativo de la niña, debido a los constantes golpes que presentaba al llegar al colegio, atribuidos a Yaniris Martínez Cordero.
El informe preliminar de la autopsia, solicitado el 11 de mayo de 2025, reveló signos del síndrome del niño maltratado, incluyendo hemorragia, edema pulmonar, gastritis hemorrágica, cicatrices en rostro y extremidades, y cianosis en los lechos ungueales.
Las fiscales litigantes Yesiely Fabré y Luisa Rodríguez fundamentaron la sentencia condenatoria con suficientes pruebas que demostraron la responsabilidad directa de Yaniris Martínez Cordero y la negligencia de Nichalson Nina, dejando claro el daño sistemático infligido a la menor.
El Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Espaillat, presidido por los jueces Luis Rafael Diloné, Rosa Molina y Ana María Jiménez, ordenó que Yaniris Martínez Cordero cumpla su condena en el centro de corrección y rehabilitación de Rafey Mujeres, mientras que Nina lo hará en La Isleta, Moca.
La comunidad local reaccionó con conmoción ante el fallo, resaltando la importancia de supervisar y proteger a los menores, así como de sancionar a quienes cometen abusos que resultan en daños irreparables.
Autoridades aseguran que la condena a Yaniris Martínez Cordero busca ser un precedente en la lucha contra la violencia infantil, reforzando los mecanismos de prevención y justicia frente a casos de maltrato sistemático.
El caso deja lecciones sobre la vigilancia en entornos familiares y la necesidad de que padres y cuidadores respeten acuerdos de protección, evitando la repetición de tragedias como la muerte de la niña en Espaillat.
Mientras se cumple la sentencia, fiscales y tribunales destacan la colaboración de testigos y profesionales de la salud en el esclarecimiento de la verdad, subrayando la importancia de denunciar cualquier indicio de abuso infantil y garantizar la justicia para las víctimas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


