Santo Domingo.- Yendry Daniel Tronilo, de 13 años, quedó en silla de ruedas luego de resultar herido de bala durante un hecho ocurrido en diciembre, en el que también murió su padre mientras ambos se desplazaban en una motocicleta.
El momento quedó captado en cámara cuando el menor cayó junto a su progenitor tras recibir el impacto del disparo. Según el relato de la familia, el padre murió al instante, mientras que el adolescente fue trasladado de emergencia a un centro de salud.
La misma bala se alojó en la columna vertebral del niño, por lo que tuvo que ser sometido a varios procedimientos quirúrgicos que lograron salvarle la vida. Sin embargo, actualmente no tiene movilidad de la cintura hacia abajo.
“Cuando lo operaron lo único que me dieron fueron un 40 % de probabilidades de que caminara”, expresó un familiar.
Sueño truncado por la tragedia
Antes del hecho, Yendre practicaba béisbol y había ganado cinco medallas y tres trofeos pese a su corta edad.
“Este sueño quedó truncado. Para volver a caminar y hacer mi familia bien, yo siempre jugaba pelota”, dijo el adolescente.
La familia asegura que el menor era un niño muy activo y teme que el caso quede en el olvido. “No queremos ser otro caso más”, manifestaron.
Actualmente, Yendre recibe tratamiento de fisioterapia y necesita realizarse varios estudios médicos. Debido a que conserva sensibilidad en una de sus extremidades inferiores, sus familiares mantienen la esperanza de que pueda volver a caminar.
Familia reclama justicia
- Los parientes del adolescente denunciaron que, pese a acudir en varias ocasiones ante las autoridades y a que se realizaron experticias, todavía no reciben respuestas concretas sobre el caso.
“El caso es que la justicia hoy en día no me ha ayudado para nada. El día 13 cumple cinco meses y lo único que me dijeron cuando cumplió dos meses es que está en proceso, en proceso y nada”, afirmó un familiar.
El menor también pidió justicia por la muerte de su padre. “Me den justicia por mi papá, que era mi primer papá, que me daba todo, todos los días me llevaba a dar vueltas y me compraba helados”, expresó.
Cinco meses después de la tragedia, la vida de Yendry cambió por completo. Aunque ya no puede jugar, disfruta ver a sus amigos en la cancha y mantiene la esperanza de volver a caminar.
Para cualquier ayuda, la familia informó que las personas pueden comunicarse al número 849-885-4823.


