No es oro todo lo que reluce, dice el refrán. En este caso, adaptando el metal a la protagonista de nuestro artículo, habría que decir que no es todo… plata.
Mercedes ha ganado las primeras cuatro carreras de la temporada, tres de ellas con Andrea Kimi Antonelli —la última el pasado fin de semana en Miami— y una con George Russell. Aunque sus rivales se han acercado mucho tras introducir paquetes de mejoras muy importantes tanto en cantidad como en calidad, el W17 número 12 puso a todos en fila tanto en clasificación como en carrera.
Pero incluso en los mejores entornos siempre hay algo que se puede mejorar. También en Florida, las Flechas Plateadas demostraron que aún no han digerido del todo las salidas.
Si entre Melbourne y Suzuka esto no suponía un problema, teniendo en cuenta la gran ventaja de rendimiento que el equipo dirigido por Toto Wolff tenía sobre sus rivales, en Miami las cosas cambiaron. McLaren, Red Bull y Ferrari se acercaron a los W17, por lo que salir bien —o no hacerlo de una forma tan trágica como está ocurriendo— podría ser una ayuda decisiva de cara al resultado.
“No está bien y no es aceptable que pasen cosas así si quieres ganar un título mundial. Tenemos que salir bien. Es una cuestión del equipo, no de los pilotos. Ambos monoplazas perdieron posiciones. Llevamos viendo todo esto desde hace demasiado tiempo. No está bien”, declaró Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes.
Toto Wolff, Mercedes
Foto di: Artur Widak / NurPhoto via Getty Images
Andrea Kimi Antonelli protagonizó una doble salida complicada. Ocurrió en la Sprint del sábado, pero también en la carrera clásica, la del domingo. El sábado hizo patinar los neumáticos traseros, mientras que el domingo las cosas fueron algo mejor, aunque se vio superado por el Ferrari de Charles Leclerc y, de no haber sido por un trompo en la curva 2, también por Max Verstappen.
Durante las cinco semanas de pausa que hubo en abril, Antonelli pidió a Mercedes que le enviara su volante para intentar entrenar los procedimientos y la liberación del embrague tras haber sufrido bastante en las tres primeras citas de la temporada. Sin embargo, los resultados no se han visto. Al menos no de forma evidente.
En la Sprint, de hecho, Antonelli perdió varias posiciones por una salida muy lenta, provocada por el patinaje de las ruedas traseras. En ese caso, Wolff defendió al joven de 19 años y culpó a un error de juicio del equipo respecto al agarre del asfalto. En carrera, las cosas fueron ligeramente mejor, pero la duda es que todavía hubiera problemas en la liberación del embrague.
“El problema en la salida no es de Andrea [Kimi Antonelli]”, confirmó Wolff al término del Gran Premio de Miami. “Creo que tanto en la carrera como en la Sprint fue un problema del equipo. No somos lo bastante buenos. No estamos haciendo un trabajo lo suficientemente bueno para darles las herramientas necesarias para salir bien, ya sea el embrague o la estimación del agarre del asfalto”.
“Somos los únicos que no hemos sido capaces de hacer las cosas bien en las primeras carreras. Tenemos que profundizar más en la cuestión y entender cómo arreglarlo, porque nuestra ventaja sobre los demás es mucho más pequeña. No es lo bastante grande como para estar tranquilos. No podemos salir de esa manera”.
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