
El aumento en el precio de la carne de res está llevando a muchas familias en Estados Unidos a cambiar sus hábitos de consumo, optando cada vez más por alternativas más económicas como el pollo.
En marzo, el precio promedio de la carne molida alcanzó los $6.70 por libra, lo que representa un incremento del 16% en comparación con el año anterior.
Este aumento forma parte de una tendencia más amplia impulsada por problemas en la oferta y por la reducción del ganado a su nivel más bajo en 75 años, debido a sequías y altos costos de alimentación.
Menos carne de res en la mesa
El encarecimiento de la carne de res ha comenzado a reflejarse en los menús familiares, haciendo más difícil mantener platillos tradicionales como hamburguesas o tacos sin afectar el presupuesto.
Michael Swanson, economista agrícola jefe del Instituto de Alimentos y Agricultura de Wells Fargo, explicó: “Los precios de la carne de res al por menor se han estabilizado durante los últimos seis meses”, aunque siguen en niveles elevados.
Producción limitada y precios altos
La situación se remonta a casi un año atrás, cuando las condiciones climáticas y el aumento de costos obligaron a los productores a reducir sus rebaños. Esta escasez continúa y se prevé que persista.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos proyecta que la producción de carne de res en 2026 será de aproximadamente 25.79 mil millones de libras, mientras que los precios del ganado seguirán siendo altos.
El economista Bernt Nelson, de la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas, advirtió: “Los altos precios del ganado, combinados con la incertidumbre sobre los precios futuros y la rentabilidad, podrían obligar a los agricultores a seguir destinando un mayor porcentaje de hembras a la producción de carne en lugar de la reproducción”.
Importaciones y críticas
Ante la alta demanda y la limitada oferta, Estados Unidos ha incrementado las importaciones de carne.
En febrero, el presidente Donald Trump firmó una proclamación para aumentar las importaciones de carne de res argentina con bajos aranceles.
Sin embargo, la medida generó críticas. La senadora Deb Fischer, de Nebraska, señaló: “En lugar de importaciones que marginan a los ganaderos estadounidenses, deberíamos centrarnos en soluciones que reduzcan la burocracia, bajen los costos de producción y apoyen el crecimiento del hato ganadero”.
El pollo gana terreno
Mientras los precios de la carne de res se mantienen elevados, el pollo se posiciona como una opción más accesible para los consumidores.
Este cambio ya se refleja en el consumo: se estima que en 2025 el estadounidense promedio consumirá 59.1 libras de carne de res, frente a 102.5 libras de pollo y 50.3 libras de cerdo.
Especialistas consideran que esta tendencia podría mantenerse si los precios de la carne de res no bajan en el corto plazo.
Sigue leyendo:
– Inflación en EE.UU.: los gastos que tienen más riesgo de subir en los próximos 90 días
– McDonald’s, Taco Bell y KFC cambian sus bebidas en 2026 y ajustan precios
– Construir en EE.UU. ya cuesta hasta $10,900 más por aranceles a China y la renta sigue subiendo


