El gobernador de Florida, Ron DeSantis, respondió de manera provocativa a la advertencia del líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, quien instó a los republicanos a ‘meterse en problemas y ver qué pasa’ con los planes de redistritación en el estado. Este intercambio marca un nuevo frente de batalla en la lucha nacional por obtener ventajas partidistas a través de los mapas de distritos congresionales.
‘Por favor. Adelante. Yo pagaré para que vengas a Florida a hacer campaña’, retó DeSantis. ‘Te alojaré en la mansión del gobernador de Florida. Te llevaremos a pescar. No hay nada que pueda ser mejor para los republicanos en Florida que ver a Jeffries por todo este estado’.
Sus declaraciones son una réplica directa a las palabras de Jeffries del miércoles: ‘Nuestro mensaje para los republicanos de Florida es: métanse en problemas y verán qué pasa. Si se embarcan en un remapeo tonto al estilo DeSantis… la marea electoral está cambiando en Florida’.
El enfrentamiento evidencia la determinación de ambos partidos de intensificar la manipulación de distritos —conocida como gerrymandering— como estrategia central para ganar el control de la Cámara de Representantes en las elecciones intermedias de 2026.
Desde que el expresidente Donald Trump instó a legisladores estatales a expandir la mayoría republicana (217-213) eliminando cinco escaños demócratas en Texas, estados como Carolina del Norte, Alabama, Luisiana, Nueva York y Georgia han seguido el ejemplo. Más recientemente, Virginia aprobó un plan de redistritación impulsado por la gobernadora demócrata Abigail Spanberger, que busca convertir su ventaja de 6-5 en una mayoría de 10-1 al extender distritos con tendencia republicana hacia bastiones demócratas.
Florida se perfila como el próximo escenario. Con un trifecta republicano (control del gobierno y la legislatura) y ocho distritos en manos demócratas susceptibles de ser rediseñados, DeSantis convocó una sesión legislativa especial esta semana para explorar opciones.
‘Hoy anuncié que convocaré una sesión especial de la Legislatura centrada en la redistritación para garantizar que los mapas congresionales de Florida reflejen con precisión la población de nuestro estado’, declaró el gobernador en enero, citando cambios demográficos.
La constitución estatal de Florida prohíbe trazar distritos ‘con la intención de favorecer o desfavorecer a un partido político o a un titular’. No obstante, los demócratas —que presentan sus esfuerzos de redistritación como retaliatorios— advierten que los republicanos están extendiendo demasiado su base electoral en algunas áreas, diluyendo su ventaja y abriendo flancos en distritos antes no competitivos.
Jeffries cree que esto podría ocurrir tanto en Texas como en Florida: ‘Los republicanos de Florida se encontrarán en la misma situación que los de Texas, que están ahora a la defensiva. Bajo ninguna circunstancia ganarán cinco escaños en Texas; tendrán suerte si obtienen dos o tres, mientras que en California nosotros conseguiremos los cinco. Los republicanos están deambulando tontamente hacia la minoría antes de que se emita un solo voto’.
Los legisladores floridanos aún no han revelado los detalles de su posible propuesta de redistritación. Actualmente, los republicanos ocupan 20 de los 28 escaños congresionales del estado.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


