Al presentador ruso Volodímir Solovyev no le bastó con la sarta de insultos que dedicó a la primera ministra Giorgia Meloni y ha vuelto a la carga este miércoles en una nueva emisión de su programa en la televisión estatal de su país. Tras … calificarla de «vergüenza para la raza humana» e «idiota patentada», este simpatizante de las políticas del Kremlin ha arremetido contra la mandataria de derecha radical y contra el pueblo italiano en su conjunto.
«Señora Meloni, le habla un hombre, un hebreo, al que las autoridades italianas han sometido de nuevo a persecución», ha comenzado su alocución Solovyev, que ha hablado en ruso en esta ocasión. En la emisión anterior, había optado por dedicar la ristra de ofensas a la primera ministra en italiano, tal vez para que no hubiera lugar a dudas sobre el mensaje que quería transmitir.
El propagandista ruso, que ha negado serlo, se refería a la incautación por parte del Gobierno de Meloni de su casa en la localidad de Como en aplicación de las sanciones dictadas contra Rusia por su invasión de Ucrania. «Cosas de este tipo no habían ocurrido ni una sola vez en la historia de Italia», ha lamentado el presentador, tal y como recogen los medios italianos.
«No es un propagandista, sino un hebreo antifascista el que se dirige a vosotros, secuaces de Mussolini (…) Vosotros, que compartí sus ideas, os convertís en cómplices de todos los crímenes de la Italia fascista y, lógicamente, tenéis que asumir vuestra responsabilidad», ha afirmado Solovyev, que ha acusado a la líder europea de «mostrar simpatía por estos crímenes» y apoyar al «Estado ucraniano nazi».
En esta línea, el presentador ha acusado a Kiev de cometer «actos de terrorismo» en territorio ruso y no ocultar la preparación de numerosos homicidios: «Entre los objetivos declarados de las autoridades de Ucrania, me encuentro yo. Tenga esto en cuenta cuando me responsa personalmente».
Los insultos del martes de este partidario de Putin, que llamó a la dirigente italiana «mujerzuela fea y malvada» y «bestia de la naturaleza», provocaron que el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, convocara al embajador ruso en Roma, Alexéi Paramonov, para expresar «protestas formales después de las gravísimas y ofensivas declaraciones» del presentador en la televisión rusa.
El embajador ha criticado la convocatoria realizada por el Gobierno de Meloni para trasladarle su protesta y ha señalado que Roma únicamente «busca propiciar el antagonismo» con Moscú. «Esto es un aparente intento de elevar el incidente a un escándalo político e internacional como resultado de las fuerzas antirrusas que hay dentro del Estado profundo italiano y que tienen lazos con Ucrania», ha aseverado.


