Max Verstappen no ha ocultado su desagrado por la normativa de Fórmula 1 de 2026, con un mayor énfasis en la energía eléctrica y la gestión energética como elementos predominantes.
Mientras busca y encuentra diversión en otros lugares —concretamente compitiendo con coches GT3 en la NLS alemana (Nürburgring Langstrecken-Serie)—, Verstappen está reconsiderando abiertamente su futuro en la F1; declaró en el Gran Premio de Japón que tenía decisiones “de vida” que tomar.
Si el piloto de Red Bull terminara abandonando el campeonato del mundo, sin duda dejaría un vacío como megaestrella difícil de llenar. ¿Qué pilotos serían los más indicados para hacerlo?
La respuesta depende del ángulo desde el que se mire a Verstappen.
El talento generacional
Max Verstappen, Red Bull Racing RB12
Photo by: Clive Mason/Getty Images
El hecho de que Verstappen fuera pretendido activamente por dos de los equipos más grandes de la F1 durante su primera —y finalmente única— temporada en monoplazas dice mucho.
En 2014, la expectación alrededor del joven de 16 años se disparó tras lograr seis victorias consecutivas en la Fórmula 3 Europea en Spa-Francorchamps y el Norisring. Mercedes solo pudo ofrecerle un asiento en GP2 (ahora Fórmula 2) para 2015, por lo que Red Bull lo fichó rápidamente con la tentadora promesa de un volante en Toro Rosso.
Desde entonces, el rendimiento de Verstappen ha justificado con creces esa apuesta, con una velocidad pura y una capacidad de carrera difíciles de igualar por cualquiera.
Dejando de lado a Lewis Hamilton y Fernando Alonso, que están cerca de la retirada, quizá el piloto que más se acerca a este perfil es Charles Leclerc, al menos en términos de velocidad pura. El piloto de Ferrari siempre ha destacado por su ritmo a una vuelta; con 27 poles, ya está cerca de nombres como Juan Manuel Fangio, Mika Hakkinen y Niki Lauda en los libros de historia, pese a no haber tenido nunca un coche dominante.
Pero en cuanto a adelantamientos espectaculares y un control excepcional del coche, nadie viene realmente a la mente.
Sin embargo, será interesante ver cómo evoluciona Andrea Kimi Antonelli, ya que el joven ha sido promocionado rápidamente a un equipo puntero de F1 de una forma que ni siquiera Verstappen experimentó, y el potencial que mostró en las fórmulas inferiores lo justificaba.
El piloto controvertido
Max Verstappen, Red Bull Racing, battles with Lewis Hamilton, Mercedes
Photo by: Charles Coates / LAT Images via Getty Images
Lo que también convierte a Verstappen en una megaestrella es lo controvertido de su estilo de pilotaje. Desde este punto de vista, se asemeja a Ayrton Senna y Michael Schumacher, ambos protagonistas de la historia de la F1 de forma polémica en ocasiones.
Durante los últimos 11 años, Verstappen ha sido inflexible en los duelos rueda a rueda, con una filosofía que podría resumirse en”ceder o chocar”. Esto se hizo especialmente evidente en la lucha por el título de 2021 contra Lewis Hamilton, aunque el neerlandés no ha protagonizado tantas acciones de este tipo recientemente.
Sin embargo, entre la parrilla actual, nadie puede compararse realmente con Verstappen en este aspecto —ni siquiera Esteban Ocon, cuya reputación entre el público general está bastante injustificada.
El héroe de una nación
Fan of Max Verstappen, Red Bull Racing
Photo by: Peter Fox / Getty Images
Antes de Verstappen, solo un piloto neerlandés había sumado más de cuatro puntos y disputado más de 50 grandes premios: su padre, Jos Verstappen.
En otras palabras, Max fue quien realmente desarrolló la pasión por la F1 en los Países Bajos, y los miles de aficionados que conforman la ‘Orange Army’ en cada circuito del mundo muestran hasta qué punto llega esa devoción.
Esto es algo que pocos pilotos han logrado en el pasado, aunque Fernando Alonso viene a la mente en el caso de España, un país que no prestaba demasiada atención a la F1 en el siglo XX, donde la cultura estaba más orientada a las dos ruedas.
Si alguien consigue lo mismo en el futuro, podría ser Kimi Antonelli. Por supuesto, el primer amor de los italianos siempre será Ferrari, pero la querida Scuderia no gana un título mundial desde 2008.
Antonelli ya es el primer ganador italiano de un gran premio desde Giancarlo Fisichella en 2006. El país no tiene un campeón del mundo desde Alberto Ascari en 1953, una época que prácticamente nadie recuerda hoy. Si el joven de 18 años termina en una lucha por el título a dos bandas contra su compañero George Russell, el país estará de su lado.
El campeón sin filtros
Max Verstappen, Red Bull Racing
Photo by: Marcel van Dorst / EYE4images / NurPhoto via Getty Images
Como norma general, los deportistas se vuelven cada vez más directos con la edad. Ya no se sienten tan intimidados por la parte mediática de su trabajo y, además, la entienden mejor, por lo que saben qué trampas evitar.
Verstappen, en su caso, simplemente no se preocupa por esas trampas ni por las posibles repercusiones de sus comentarios. Si tiene algo que decir, lo dirá. Y si no le gustó una pregunta tres meses antes, ahora directamente echará al periodista que la F1.
En cierto modo, el neerlandés no es tan diferente de otros múltiples campeones del mundo de la parrilla, como Lewis Hamilton y Fernando Alonso, aunque quizá los dos veteranos hacen un esfuerzo más consciente por medir cuándo hablar puede ser beneficioso y cuándo no merece la pena entrar en polémicas.
La mayoría de los otros pilotos punteros actuales son bastante comedidos, como Lando Norris, Oscar Piastri o Charles Leclerc. Tal vez George Russell se ha convertido en el más directo de esta generación (al margen de Verstappen); el británico ha ganado confianza desde que asumió el liderazgo de Mercedes, creciendo también en su papel como director de la GPDA (Asociación de Pilotos de Grandes Premios).
Curiosamente, ¿qué opina Russell sobre una posible salida de Verstappen? En una sesión con los medios la semana pasada, le preguntaron si la F1 podría sobrevivir sin su tetracampeón del mundo.
“Bueno, la Fórmula 1 es más grande que cualquier piloto, así que…“, respondió el inglés, antes de reconsiderar su respuesta durante unos segundos. “No querrías perder a Max porque creo que todos disfrutamos compitiendo contra él”, añadió.
Max Verstappen, Red Bull Racing, George Russell, Mercedes
Photo by: Zak Mauger / LAT Images via Getty Images
George Russell continuó reflexionando sobre el actual descontento de Max Verstappen: “Es parte intrínseca de la Fórmula 1. Yo no disfruté pilotando el coche de 2022 cuando rebotaba constantemente, destrozando la espalda de todos. El coche era grande, pesado; en las curvas rápidas no era nada agradable de conducir. Pero él no tenía la misma queja porque estaba ganando”.
“Ahora, las quejas que tiene actualmente son diferentes a las de Mercedes, Ferrari y McLaren, porque estamos en la parte delantera de la parrilla. Y esto es algo natural; entiendes y reconoces la frustración, pero ha conseguido lo que la mayoría de pilotos sueñan, que es ganar un campeonato. Tiene cuatro, y al final llega un punto en la vida en el que realmente no hay mucho más que pueda lograr en la Fórmula 1″.
“Ha cumplido todos los objetivos; quizá pueda ir a por los récords, pero conociéndolo como lo conozco, y conociendo a pilotos que han ganado o logrado cosas similares, llega un momento en el que quieres hacer lo que te hace sonreír, y puedo entender perfectamente por qué pilotar en la Nordschleife le hace sonreír”.
“He dado cientos de vueltas a la Nordschleife en el simulador y me encantaría tener la oportunidad de correr allí, pero mi objetivo ahora es convertirme en campeón del mundo de Fórmula 1. Si tuviera cuatro títulos en el bolsillo, probablemente estaría haciendo lo mismo. Así que, ya sabes, él está en una etapa muy diferente de su carrera y sí, entenderías que se quedara y entenderías que se fuera”.
El tiempo dirá qué camino decide seguir Max Verstappen.
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