San Juan.- Dos hombres y una mujer fueron detenidos por las autoridades federales en la isla caribeña de Saint Thomas por presuntamente formar parte de una red de prostitución y esconder a presuntos indocumentados, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Los imputados, identificados como Magda Castro Santos, de 39 años; Hussein Jamil, de 56, y Julio Hidalgo De Pena, de 65, fueron arrestados tras una orden de juez federal en las Islas Vírgenes estadounidenses, según detalló Justicia federal este martes en su página web.
Los incriminados están acusados, por sus respectivos roles, por presuntamente estar vinculados con actos criminales que se llevaban a cabo en el club de caballeros Tootsys Gentlemen’s Club.
Cómo operaba la red
De acuerdo con los documentos judiciales, Jamil era el dueño y administrador del club, mientras que Castro Santos e Hidalgo De Pena presuntamente lo operaban como un burdel.
Los implicados, a su vez, anunciaban el establecimiento a través de las redes sociales para reclutar mujeres.
Según la investigación policial, estos lograron contratar a estadounidenses e inmigrantes irregulares como bailarinas y trabajadoras sexuales.
Jamil, por su parte, presuntamente llegó a pagarles el viaje a las norteamericanas y a las inmigrantes para llegar al territorio caribeño.
Cuando las bailarinas llegaban a Saint Thomas, con el propósito de trabajar en Tootsys, los imputados las forzaban a hacer más dinero a través de sexo comercial, tanto en el negocio como a través de clientes que las «compraban» para llevarlas a tener intimidad fuera del establecimiento.
Castro Santos, mientras tanto, trabajaba como coordinadora de las bailarinas en Tootsys, asegurándose de que fueran pagadas debidamente, llevándoles clientes y recolectando el pago por bailes privados y por acostarse con ellas, entre otros actos.
Las autoridades informaron, además, que la mayoría de las bailarinas vivían en una residencia en Saint Thomas que era rentada por Jamil.
Hidalgo de Pena, por su parte, las transportaba desde dicha residencia al negocio y viceversa.
Cargos y posibles penas
Por todo ello, Jamil, Castro Santos e Hildaldo de Pena están acusados por conspirar para transportar a personas con el propósito de prostitución, conspirar para hacer viajes interestatales y extranjeros de crimen organizado y conspirar para darle trabajo a inmigrantes irregulares para beneficios económicos.
Si los imputados son declarados culpables, podrían enfrentar una pena de 5 años por conspirar para transportar con el objetivo de prostitución y conspirar para hacer viajes interestatales y extranjeros de crimen organizado, y 10 años por conspirar para contratar a inmigrantes para beneficios económicos.

