Ty Simpson enfrentó una de las decisiones más difíciles de su carrera antes de declararse elegible para el Draft de la NFL 2026. El mariscal de campo de Alabama recibió jugosas ofertas de universidades rivales que buscaban retenerlo para su temporada sénior, destacando una propuesta de 6.5 millones de dólares de Miami —equipo que cayó ante Indiana en el juego por el campeonato nacional— que casi lo hace reconsiderar su salto al profesionalismo.
“La última oferta fue definitivamente algo que tuve que analizar con calma, porque habría sido dinero que cambia la vida”, confesó Simpson en el programa “See Ball Get Ball” de David Pollack. “Me habría convertido en el jugador mejor pagado a nivel universitario y era algo que no podía ignorar. Soy una persona que no actúa de forma impulsiva; necesité sentarme, evaluar todo, y al final todo se redujo a cómo quiero ser recordado y qué quiero lograr”.
Simpson, de 23 años y proyección de primera ronda en el draft de este jueves, recurrió entonces al consejo de su exentrenador, Nick Saban, quien se retiró tras el segundo año del quarterback en Alabama.
“Saban me planteó: ‘Muy bien, ¿quieres jugar fútbol universitario o profesional?’ Y añadió: ‘Deja el dinero fuera de la ecuación, olvida las rondas del draft. ¿Qué quieres hacer el próximo año?’ Sin dudarlo, le respondí: ‘Quiero jugar fútbol profesional’. Y él concluyó: ‘Bueno, ahí tienes tu respuesta'”, recordó Simpson. “Siempre soñé con esto y sentí que estaba listo para dar el siguiente paso: ser la cara de una franquicia y liderar un vestuario”.
La figura de Simpson ha generado opiniones divididas en los últimos meses. Se le considera el segundo mejor mariscal de campo en esta clase del draft, solo detrás de Fernando Mendoza de Indiana —quien se perfila como la elección número 1 global de los Raiders—. No obstante, en un año particularmente débil para quarterbacks en comparación con 2027, sus proyecciones varían desde la mitad de la primera ronda hasta el segundo día del draft.
Con solo una temporada como titular en Alabama, Simpson registró 3,567 yardas por aire, 28 touchdowns y cinco intercepciones. Lideró a su equipo a una victoria sobre Oklahoma en la primera ronda del College Football Playoff, antes de caer ante Indiana en el Rose Bowl.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


