El gobierno de Texas intensificó sus acciones contra ciudades que han establecido límites a la colaboración entre la policía local y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un escenario marcado por el aumento de detenciones de migrantes en el país.
Uno de los movimientos más recientes proviene del fiscal general Ken Paxton, quien inició una investigación dirigida a Austin tras la implementación de lineamientos que regulan la actuación policial frente a solicitudes migratorias de carácter administrativo.
Al mismo tiempo, en Houston se analiza la continuidad de políticas similares, luego de que el gobernador Greg Abbott advirtiera con retirar más de $100 millones de dólares en fondos estatales.
Reglas locales bajo escrutinio
Las medidas adoptadas por ambas ciudades establecen límites sobre cómo y cuándo los agentes pueden extender una detención, como en el caso de paradas de tráfico, con el objetivo de evitar que se prolonguen únicamente para facilitar la intervención de autoridades migratorias.
También fijan restricciones a la cooperación con ICE cuando se trata de personas sujetas a órdenes administrativas, un tipo de notificación emitida cuando existe sospecha de estancia irregular en el país.
Críticas desde el ámbito legal
Abogados y organizaciones civiles sostienen que estas disposiciones no solo son legales, sino que refuerzan derechos constitucionales.
Caro Rivera Nelson, abogada de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) en Texas, explicó que las directrices se alinean con la Cuarta Enmienda, que protege contra detenciones arbitrarias.
“La orden administrativa no es una base suficiente para detener a alguien. Se necesita una orden firmada por un juez”, señaló.
La abogada advirtió además que las acciones del gobierno estatal buscan confundir los límites entre distintos tipos de órdenes, lo que podría derivar en prácticas contrarias a la ley. También cuestionó las amenazas de retirar financiamiento público, al considerar que podrían afectar a más ciudades.
Preocupación en comunidades migrantes
Desde organizaciones comunitarias, el enfoque está en las consecuencias que estas políticas tienen sobre la confianza en la policía.
César Espinosa, director de la ONG FIEL Houston, indicó que las directrices buscan evitar que los residentes asocien a las autoridades locales con operativos federales de inmigración.
“Si la gente confunde a la policía local con el Gobierno federal, no confiará en los agentes como víctimas o testigos de delitos”, explicó.
Según Espinosa, en distintas comunidades se reporta que la presencia policial durante paradas de tráfico genera temor, ya que muchos residentes creen que se trata de acciones vinculadas a ICE.
Incremento de detenciones a nivel nacional
El conflicto en Texas ocurre en paralelo a un aumento significativo en las detenciones de migrantes en Estados Unidos.
De acuerdo a informes del Proyecto de Datos de Deportación de la Universidad de California en Berkeley indican que los arrestos de personas sin antecedentes penales crecieron un 770%, mientras que las detenciones en espacios públicos superaron el 1,000% durante el primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump.
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