Tiempo de unidad #FVDigital

0
31


La crisis en el Medio Oriente es un fenómeno imprevisto que, al igual que ocurre en otros países, la solución escapa a la República Dominicana, que no tiene velas en ese entierro, pero sufre las consecuencias de un problema con alcance global. El petróleo baja un día, sube otro, pero no deja de golpear en estos momentos.

Y ante uno de los choques energéticos más fuertes en décadas, el país no puede darse el lujo de improvisar. Se necesita diálogo, sí, pero diálogo real, no reuniones para fotos, nada de marketing o de escenografías. El gobierno tiene el deber de sentarse, escuchar y actuar con medidas claras, con responsabilidad, con tiempos, con sacrificio, sí, austeridad.

La oposición también tiene su prueba: aportar, no aprovechar. En momentos como este, lo más peligroso no es la crisis que viene de afuera, sino la falta de liderazgo adentro. El país no quiere discursos, quiere decisiones.

Te podría interesar:

Estamos frente a una contingencia económica de magnitud histórica. Lo último que necesitamos es agregarle una crisis de credibilidad en nuestros gobernantes y en nuestro liderazgo político.



Source link