En casa Audi, la cuestión que centra la atención tras los tres primeros grandes premios de la temporada es el motor. Desde hace varios meses —y podemos ampliarlo sin miedo a equivocarnos: años— se sabía que el corazón de los monoplazas de 2026 tendría una importancia capital en el rendimiento en pista, y así ha sido. La marca de Ingolstadt tiene precisamente la unidad de potencia en el punto de mira.
El R26 ha demostrado tener las características adecuadas para luchar en la zona media e incluso por el Top 10 en circuitos de distinto diseño y naturaleza. Sin embargo, hasta ahora, los puntos obtenidos son menos de los esperados, teniendo en cuenta el potencial del monoplaza nacido en Hinwil.
Lo que está lastrando al coche plateado, rojo y negro es sobre todo la unidad de potencia. El R26 ha mostrado principalmente dos puntos débiles. El primero, en las rectas, donde la energía eléctrica proporcionada por el MGU-K se utiliza para intentar suplir las carencias del motor.
La velocidad punta, decíamos. Pero no solo eso. También las salidas han resultado ser un problema importante para el equipo que hoy dirige Mattia Binotto tras la salida de Jonathan Wheatley. En Japón, Gabriel Bortoleto y Nico Hulkenberg perdieron respectivamente 5 y 6 posiciones en la salida (de 8º y 13º a 13º y 19º), pero no ha sido el único caso en este inicio de temporada.
El motor de Audi, al igual que otras unidades rivales, está equipada con un turbo de grandes dimensiones que no ayuda a aportar el extra de potencia en poco tiempo. Su tamaño implica una mayor inercia para alcanzar una mayor presión de sobrealimentación y, por tanto, el empuje adicional esperado.
Además, todo esto también influye en la primera vuelta de carrera, donde la parte eléctrica de la unidad de potencia tiene una importancia clave al tener que proporcionar el par necesario mientras el turbo entra en funcionamiento. La energía, por tanto, se vuelve fundamental para cubrir las carencias del motor térmico.
“Fue una salida negativa [en Japón]”, declaró Mattia Binotto. “Y no es la primera vez, así que claramente no es uno de nuestros puntos fuertes. Por ahora, la razón por la que no se ha solucionado es que no se trata de algo fácil de arreglar”.
Gabriel Bortoleto, Audi F1 Team
Foto di: Simon Galloway / LAT Images via Getty Images
“Por otro lado, sabemos que es una prioridad absoluta para nosotros. Porque, una vez más, hicimos una buena clasificación, pero no tiene sentido salir en buenas posiciones si luego las perdemos todas en la salida”.
No es ningún secreto que casi todos los fabricantes de motores de F1 —con la excepción de Mercedes, obviamente— están deseando contar con el ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities), un sistema ideado por la FIA que permite a quienes tengan un motor de combustión interna entre un 2% y un 4% por debajo del nivel de referencia establecido por la Federación realizar ciertas mejoras para aumentar el rendimiento. Aquellos que estén por debajo del 4%, además, pueden recibir concesiones mayores, como más tiempo en banco de pruebas y mayor flexibilidad presupuestaria para tratar de reducir la diferencia con las unidades rivales.
Sin embargo, hay un problema fundamental: el tiempo. El ADUO no debe considerarse una solución rápida. Quienes puedan beneficiarse de él lo sabrán dentro de varias carreras (las mediciones se realizarán en unas semanas; recordemos que eran 6 carreras con 24 GP). Además, los fabricantes que lo obtengan tendrán que estudiar, desarrollar e introducir modificaciones en sus propulsores. Esto requerirá aún más tiempo, y es posible que estas mejoras se introduzcan en el tercero de los tres motores térmicos que cada coche tiene a su disposición para toda la temporada.
“Los tiempos de desarrollo de un motor son muy largos”, explicó Binotto. “Hemos evaluado que gran parte de la diferencia con los equipos punteros proviene de la unidad de potencia, algo que no es inesperado. Sabíamos que sería el mayor desafío”.
“Y tenemos un plan para recuperarnos. Pero el desarrollo de un motor, especialmente cuando se trata de ciertos conceptos, puede requerir más tiempo. No por casualidad hemos fijado 2030 como objetivo [para luchar por el título mundial]”.
“Porque sabemos que hará falta tiempo. Y creo que ahora debemos ser pacientes. Somos muy ambiciosos y nos gustaría ver los problemas resueltos en un par de carreras. Pero a veces no es así. Así que debemos entender exactamente dónde estamos como equipo, cuáles son los planes y, sobre todo, seguirlos. Porque los milagros no son posibles”.
“No estamos aquí para hacer milagros. No es nuestro cometido. Estamos aquí para construir planes sólidos para afrontar los problemas y mejorar en el futuro. Y creo que eso es posible”.
Queremos tu opinión
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
– El equipo de Motorsport.com


