
El juicio contra un hombre de 62 años, acusado de explotar a su esposa para que tuviera relaciones sexuales con 120 hombres a cambio de dinero, ha comenzado en Suecia. Al acusado se le imputan delitos de proxenetismo agravado, violación y agresión, en un caso que se ha comparado con el de la francesa Gisèle Pelicot.
El hombre, que niega los cargos, fue detenido por la policía sueca en octubre después de que su esposa lo denunciara en el norte del país. Permanece bajo custodia desde entonces.
El acusado compareció por primera vez este viernes, y según la fiscal, Ida Annerstedt durante años había ganado dinero presionando a su esposa para que “realizara y se sometiera a actos sexuales”.
“Está acusado de proxenetismo agravado. Ha facilitado una operación en la que su pareja y posteriormente su esposa vendían servicios sexuales”, agregó Annersted.
La víctima no estaba presente en la sala del tribunal, pero seguía el proceso a través de una videoconferencia, en la que solo aparecía su abogado para que ella permaneciera en el anonimato. Tras la lectura de los cargos, el juicio continuó a puerta cerrada.
El hombre está acusado de crear anuncios en internet, concertar citas, vigilar y presionar a la mujer para que realizara actos sexuales con el fin de atraer a más clientes.
La fiscal, que también alega que el hombre creó y fomentó la adicción a las drogas de la mujer, lo ha calificado de “explotación despiadada”.
“Sostengo que él se ha aprovechado de su situación, ya que ella estaba bajo los efectos de las drogas y el alcohol, y le tenía un miedo terrible”, declaró Annerstedt a la agencia France Press, señalando que los cargos incluían agresiones y amenazas.
Al leer los cargos, Annerstedt dijo que el acusado había amenazado con matar a la demandante si lo abandonaba. Según la fiscal, se cree que el acusado obtuvo un beneficio superior a 500.000 coronas suecas (46.000 euros).


