«Los húngaros están escribiendo la historia en estas elecciones, están eligiendo entre Oriente y Occidente», ha afirmado el líder del partido Tisza, el opositor Péter Magyar, tras emitir su voto a primera hora de este domingo en un colegio electoral de Budapest. Además, … ha recordado que cada voto cuenta, en unas elecciones parlamentarias que arrancan con una gran participación.
Los primeros datos de afluencia a las urnas, entre las siete y las nueve de la mañana, doblan los de las anteriores elecciones, con un 3,45% y un 17% respectivamente. A las once de la mañana, había votado el 36,87%, lo que corrobora la movilización del electorado y la importancia que ha dado a estos comicios.
Aunque tradicionalmente la alta participación ha venido favoreciendo al partido Fidesz, de Viktor Orbán, en este caso los analistas coinciden en calcular que una participación a partir del 70% beneficiaría a Tisza.
Magyar ha ofrecido una improvisada rueda de prensa, a la salida del colegio electoral, y ha aprovechado la presencia de los periodistas para hacer un par de advertencias. La primera se ha referido al peligro de fraude electoral, que ha calificado como «un delito muy grave». Después de que Fidesz anunciase esta semana la creación de un Centro de Democracia, al que ha invitado a la ciudadanía a denunciar cualquier irregularidad durante la jornada electoral, Magyar ha invitado también a sus seguidores a dar cuenta en la página web tisztavalasztas.hu de cualquier incidente que presencien. El partido Tisza informa que ya se han recibido más de 60 denuncias.
En su segunda advertencia, Magyar ha declarado que «no seremos un país sin consecuencias», sugiriendo así que, si gana las elecciones, su gobierno perseguirá los excesos y corrupción del anterior. Magyar ha adelantado, sin embargo, que los diputados de la oposición tendrán los mismos poderes que los representantes de los partidos gobernantes, y «si alguien intenta quitarles estos derechos, será Péter Magyar quien lo impida personalmente».
El líder de Tisza ha esbozado también sus primeras ideas de formación de gobierno, asegurando que no habrá macroministerios, sino ministerios separados de salud, educación y medio ambiente, y que está planeando un Ministerio de Interior que solo se ocupará de las fuerzas del orden. Tiene pensados incluso sus primeros viajes al exterior, que le llevarían a Varsovia y Bruselas, por este orden. Cuenta con hacerse cargo de un presupuesto completamente saqueado y vaciado y de un país totalmente endeudado. Hasta finales finales de marzo, el Gobierno ha acumulado un déficit récord de 3,4 billones de forintos, más de 9.000 millones de euros y el 81»del objetivo anual de déficit.
«Los húngaros están escribiendo la historia en estas elecciones»
Péter Magyar
Candidato del partido opositor Tisza
Magyar está convencido de que Tisza ganará las elecciones, pero le preocupa si podrá gobernar con mayoría simple o con una mayoría de dos tercios. En este último caso, piensa que sería más fácil desmantelar este sistema actual. Considera muy urgente y una de sus grandes prioridades «volver a traer fondos de la UE a casa». Además, promete la restauración de la libertad de prensa, libertad académica y de la independencia del poder judicial, así como el cese del gasto propagandístico, el fortalecimiento de la cooperación del Grupo de Visegrado y su apertura a Austria y Croacia.
Viktor Orbán, que también ha votado a primera hora, ha aprovechado por su parte la presencia de periodistas en el colegio electoral para recordar que «el sistema electoral húngaro es el más seguro de Europa» y para defender su amistad con Vladímir Putin. «Hungría intenta llevarse bien con los líderes de todos los países y, afortunadamente, tenemos muchos amigos», ha dicho.
«Planeo ganar y los ucranianos reiniciarán entonces las entregas de gas el día siguiente»
Viktor Orbán
Primer ministro y candidato de Fidesz
El primer ministro de Hungría se ha felicitado por la alta participación, que «siempre ha beneficiado a Fidesz», y se ha mostrado triunfalista, asegurando que «planeo ganar y los ucranianos reiniciarán entonces las entregas de gas el día siguiente». Uno de los periodistas ha formulado una última pregunta: «Ha sido usted presidente de Fidesz durante 23 años, ¿cuántas derrotas tiene que sufrir para dimitir?». A lo que Orbán ha contestado con una lacónica respuesta: «Muchas».

