#Mundo:Israel se abre ahora a negociar con Líbano el desarme de Hezbolá tras la masacre en Beirut en la que murieron más de 300 personas #FVDigital

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Los ataques israelíes en el Líbano amenazan con tumbar el frágil alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán. Tras los bombardeos de este miércoles —que se saldaron con más de 300 muertos y más de 1.100 heridos en la mayor ofensiva desde el inicio de la intervención israelí—, Tel Aviv ha anunciado este jueves la apertura de negociaciones directas con Líbano para negociar un alto el fuego ligado al desarme definitivo de Hezbolá. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que las conversaciones buscan un “acuerdo de paz histórico y duradero entre ambos países”, si bien ha negado que el Líbano forme parte del alto el fuego, y ha garantizado que el Ejército hebreo continúa “atacando con fuerza a Hezbolá”.

La situación en el Líbano, que mantiene en vilo a la comunidad internacional, se ha convertido en el foco de la discordia entre Washington y Teherán, cuyas diferencias y contradicciones entre lo que una y otra parte consideran parte del alto el fuego han quedado constatadas en apenas dos días de una tregua frágil e inestable; a expensas de que las negociaciones entre ambos países para buscar un fin definitivo a la guerra arranquen este viernes en Pakistán.

Pese a las negociaciones con Líbano, Israel no ha cambiado su posición al margen de la tregua. Para Tel Aviv, el frente del Líbano y su ofensiva contra Hezbolá no forman parte del alto el fuego, y sus operaciones en el país vecino continuarán “con fuerza y precisión” para eliminar a la milicia chií. “Nuestro mensaje es claro: quien actúe contra los ciudadanos de Israel será alcanzado”, ha explicado este jueves el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que ha insistido en que el Ejército hebreo seguirá atacando a Hezbolá “en cualquier lugar que sea necesario” para “devolver la seguridad completa a los residentes del norte de Israel”.

Un día después del intenso ataque israelí, el Ejército hebreo ha vuelto a bombardear diferentes zonas del sur del Líbano  —donde 17 personas han muerto en la ciudad de Sidón por ataques israelíes—. Beirut tampoco escapa a la amenaza de nuevos bombardeos: el Ejército israelí ha emitido este jueves nuevas órdenes de evacuación contra ocho barrios del sur de la capital. Además, Israel ha anunciado este jueves la muerte en los bombardeos del día anterior de Ali Yusuf Harshi, secretario personal y sobrino del líder de Hezbolá, Naim Qassem, considerado también un objetivo a batir por las fuerzas hebreas. 

Al mismo tiempo, el Gobierno del Líbano busca evitar nuevos ataques contra su territorio. El Ejecutivo del primer ministro Nawaf Salam ha pedido a Pakistán que ratifique su inclusión en el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Islamabad anunció en un primer momento que Líbano entraba en la tregua acordada por Teherán —que lo exige— y Washington —que lo niega—. Horas antes de iniciar conversaciones con Israel, las autoridades libanesas dieron instrucción a su Ejército para reforzar la seguridad en la capital y evitar que “únicamente las fuerzas de seguridad legítimas” tengan armas.

Mientras tanto, los ataques contra el norte de Israel se han reanudado: Hezbolá había interrumpido sus ataques desde Líbano tras el alto el fuego a expensas de que los combates contra la milicia chií formasen parte del acuerdo. Tras los ataques de Israel contra Beirut, Hezbolá reanudó sus ataques a medianoche, disparando 30 proyectiles contra localidades próximas a la frontera, sin que ninguno de ellos llegara a impactar.

La comunidad internacional sigue con preocupación la situación en el Líbano tras los ataques del miércoles. La Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas ha reclamado que el cese de hostilidades incluya también al Líbanouna petición que también han llevado a cabo los Gobiernos de España, Francia, Italia y Reino Unido. La escala de la ofensiva, ha argumentado Kallas, “hace difícil argumentar que unas acciones tan desmesuradas puedan considerarse legítima defensa”. La diplomática también ha denunciado el papel de Hezbolá al “arrastrar” al país a la guerra y ha recordado que la UE “apoya los esfuerzos” del Líbano para desarmar a Hezbolá.

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Irán y EEUU negocian este fin de semana en Pakistán

Irán y Estados Unidos se preparan para negociar este fin de semana pese a las contradicciones, las diferencias sobre el alto el fuego y las amenazas directas tanto de Washington como de Teherán de reanudar el conflicto si la otra parte no cumple con sus condiciones.

El régimen persa, que ha anunciado en redes sociales en un mensaje posteriormente eliminado— la llegada de una delegación negociadora a Islamabad, se ha mostrado dispuesto a mantener “conversaciones serias” con EEUU en Pakistán para poner fin al conflicto. Sin embargo, Teherán acusa a Israel de haber roto el alto el fuego y pone el foco en el Líbano, que considera parte del acuerdo de cese de hostilidades: “Los aliados de Irán forman parte indisoluble del alto el fuego”, ha señalado este jueves el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, que ha avisado de que, de proseguir los bombardeos contra territorio libanés “tendrán costes explícitos y fuertes respuestas“. En un comunicado leído por la televisión pública, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ha insistido en que el régimen persa “no busca la guerra, pero no renunciará a sus derechos”.

Los iraníes se remiten a un borrador de 10 puntos que presentaron, con la mediación de Pakistán, a la parte estadounidense. Washington, por contra, acusa a Teherán de mentir y publicar una propuesta diferente a la aceptada por Estados Unidos. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado este jueves que los 10 puntos difundidos por los iraníes son “un bulo” —aunque al concretar la tregua los definió como una “base viable para un acuerdo”— y ha emplazado a las negociaciones de Islamabad, en las que EEUU discutirá “un único conjunto de puntos que resultan aceptables” y que se discutirán “a puerta cerrada”. Para la Casa Blanca, las líneas rojas se centran en el final del programa nuclear y de misiles iraní, así como el cese del apoyo a milicias como Hamás o Hezbolá y la libre navegación por el estrecho de Ormuz, cuyo control reclama la República Islámica. 

Estados Unidos asegura que sus negociadores intentarán lograr un alto el fuego “efectivo y duradero” con Irán, en palabras del número dos del Departamento de Estado, Christopher Landau, que ha reconocido que la diplomacia de ambos países debe concretar “los detalles” de la tregua, “en cuanto a hasta dónde se extiende, a quién cubre y qué operaciones abarca”, en clara referencia sin citarlo a la situación en el Líbano. Sin embargo, el propio presidente Donald Trump ha vuelto a desmarcarse del tono negociador y ha amenazado con “la batalla más grande, mejor y más fuerte que nunca”

En el mismo mensaje publicado en redes sociales, el mandatario estadounidense ha advertido de que las fuerzas militares norteamericanas desplazadas a Oriente Próximo “permanecerán en Irán y sus alrededores” hasta que se cumpla “íntegramente el acuerdo real alcanzado”, insistiendo en que el estrecho de Ormuz debe permanecer “abierto y seguro”. Sin embargo, las autoridades iraníes han hecho pública su intención de no permitir el paso de “más de 15 buques” al día por el estrecho, según fuentes militares recogidas por la agencia rusa TASS y Reuters. 



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