Un ex alto funcionario de la administración Biden criticó duramente a la gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, por seguir lo que calificó como el ‘manual de aislamiento’ de Joe Biden, desperdiciar la ‘buena voluntad’ inicial y permitir que el Partido Republicano la defina, exigiendo públicamente que ‘salga de su búnker de Biden’.
Las críticas de Michael LaRosa, exjefe de gabinete y portavoz de la primera dama Jill Biden, se producen en un contexto político tenso. Mientras el exgobernador republicano George Allen renovó su oferta para debatir virtualmente sobre la redistribución de distritos, Spanberger evitó esta semana a un reportero de Fox News Digital en Richmond.
LaRosa cuestionó a Spanberger el martes, comparándola desfavorablemente con el expresidente Biden y calificando como ‘totalmente autoinfligida y evitable’ una encuesta de The Washington Post que la sitúa como la gobernadora con los índices de desaprobación más altos desde la era de Allen.
‘[Ella] llegó con un mandato y genuina buena voluntad, y en cuestión de meses, el Partido Republicano logró etiquetarla como un lobo con piel de oveja’, afirmó LaRosa. ‘En lugar de confrontarlo, la gobernadora recurrió al viejo manual de los años 90 de “no darle oxígeno”, recetado para Biden durante sus cuatro años: esconderse y cubrirse’.
El exasesor presidencial agregó en la red social X que ignorar ‘ataques, calumnias y desinformación’ no los hace desaparecer, sino que crea un vacío que permite a sus oponentes definirla. ‘Lo que comenzó como un ruido tonto de la derecha ahora es una narrativa generalizada’, sostuvo.
LaRosa sugirió que Spanberger realice conferencias de prensa regulares, se muestre más combativa con los periodistas y acepte entrevistas con medios tradicionales. ‘Ella tiene que mostrar, contar y salir del búnker de Biden’, dijo, tomando prestada una frase del expresidente Donald Trump: ‘¿Qué diablos tiene que perder?’.
El contexto político se complejiza con la presión de Allen, quien tras el rechazo inicial de Spanberger a debatir presencialmente sobre redistritación —proceso que algunos califican de ‘gerrymandering’— anunció que renovaría su oferta con términos ‘aún más favorables’ para la gobernadora.
‘Todo esto es un poco confuso; es inusual, y ayuda a la gente a escuchar ambos lados’, declaró Allen sobre el referéndum de redistritación durante una entrevista radial en Richmond.
Los datos de la encuesta de The Washington Post revelan el desafío político de Spanberger: un 46% de los virginianos desaprueba su gestión, frente a un 47% que la aprueba en estos primeros meses de mandato. Estas cifras contrastan marcadamente con las de su predecesor, el gobernador republicano Glenn Youngkin, quien registraba una aprobación del 54% en la misma etapa, y del senador demócrata Mark Warner, quien ostentaba un récord del 78%.
La oficina de Spanberger no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios de FV Medios, replicando el silencio mantenido ante Fox News Digital. La última vez que los demócratas tuvieron un poder similar en Virginia, la ‘Organización Byrd’, liderada por el exgobernador segregacionista Harry F. Byrd, lo mantuvo durante décadas, un precedente histórico que añade profundidad al actual momento político.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


